Coping: las diferentes respuestas al estrés


Ante una situación amenazante, real o no, podemos reaccionar de diferente manera, según nuestro temperamento, nuestras experiencias pasadas y según las circunstancias. Ser conscientes de nuestro tipo de reacción nos ayuda a anticiparla, a adaptarla y evitar las consecuencias que esto pueda conllevar. ¿Sabes cuál es tu tipo de coping?

En la gestión del estrés, el término "coping" se utiliza para definir la respuesta o estrategia de afrontamiento de una persona ante un factor estresante. Generalmente hablamos de "lucha o huida": o bien luchamos para derrotar la amenaza, o bien escapamos, es decir un comportamiento más YIN o más YANG. Sin embargo, de esta respuesta binaria básica se derivan cinco tipos de reacciones que tendemos a adoptar según rasgos de personalidad y factores externos, pero también según la naturaleza del agresor y la duración de la situación.

Esta respuesta es, para la mayoría de nosotros, inconsciente. Ser conscientes de nuestro perfil de estrés puede ayudarnos a optimizar nuestra adaptación al estrés y minimizar los daños colaterales.

Perfil agresivo

Este es el coping más YANG. El individuo típico agresivo reacciona al estrés con violencia, física o psicológica. Es un depredador impulsado por la adrenalina. No le teme el peligro y siempre cree que es más fuerte que su agresor, ya sea una persona o una situación. Su respuesta al estrés no es saludable porque pone todo su cuerpo en tesnión. No tiene la capacidad de controlar sus reacciones, y esto a menudo le trae consecuencias negativas.

Este perfil necesita trabajar en respiración, aprender a ventilar para calmar el corazón y reducir la ira. Es imprescindible que estas personas eviten cualquier tipo de estimulante (café, alcohol, demasiada carne roja), y pueden ayudarse con plantas que favorecen el sistema cardiovascular, como el espino albar.

Perfil proactivo

Este es un coping YANG moderado. Es el coping positivo por excelencia, ya que busca soluciones. Esta persona es plenamente consciente de sus recursos, que mide de forma realista y se siente preparada para el reto, aunque eso suponga un esfuerzo extra. Consciente o inconscientemente, utilizan mecanismos de afrontamiento como el replanteamiento (ver la situación desde un ángulo más positivo) o la empatía (ponerse en el lugar de la otra persona para entender mejor sus motivaciones). Este tipo de persona está en buena forma, ya que cuida de su bienestar físico y emocional para responder mejor a los momentos difíciles.

Este perfil no necesita mucha ayuda, pero puede usarse con plantas adaptógenas, como Rhodiola, para afrontar tiempos muy exigentes. Sin embargo, corre el riesgo de agotarse a fuerza de siempre soportar la situación.

Perfil emocional

Es un tipo de coping entre YIN y YANG. Este tipo de individuo busca, sobre todo, controlar sus emociones. Su bienestar psicológico es mucho más importante que gestionar la situación estresante. El principal problema en una situación estresante no es tanto el daño que el factor estresante puede causarle, sino la alteración emocional vinculada al estrés en sí. En los conflictos interpersonales, este es un tipo de afrontamiento muy eficaz porque se centra en las emociones. Para otros tipos de estrés, esta respuesta no resuelve el problema.

Podemos ayudar a estas personas con las flores de Bach y los aceites esenciales en el olfaction para  mantener la serenidad, y mejor reaccionar frente al estrés. Un sueño de calidad es también es muy importante para asegurar una actitud positiva durante el día.

Perfil evasivo

Es un tipo de coping YIN, pero sigue habiendo un poco de acción. La persona cree que no tiene los recursos para afrontar el factor estresante. No acepta la situación, que considera insalvable, así que decide evitarla por todos los medios. Esta reacción suele verse como cobarde y negativa, porque no aborda ni resuelve el problema. Sin embargo, en algunas situaciones, cuando el agresor es, objetivamente, demasiado grande para nosotros, esta es la solución más adecuada.

Para este perfil, las flores de Bach del grupo del "miedo" como el Mimulus pueden ser relevantes. También se recomienda un deporte de movimiento, ya que esta tendencia a huir puede indicar la necesidad de moverse. Los suplementos alimentarios que ayudan a la concentración, como el ginkgo bilova, pueden despertar sus funciones intelectuales y así identificar mejor su capacidad de reacción. El apoyo social, para liberar emociones, es fundamental para este perfil.

Perfil pasivo

Este es el tipo de coping más YIN. El individuo no tiene la energía ni la motivación para actuar. Espera a que la situación se resuelva sola y no hace preguntas. Se considera el coping más negativo. Sin embargo, para los seguidores de la física cuántica, esta respuesta puede tener sentido porque, según esta teoría, aquello que ignoramos acaba desapareciendo. Sin embargo, la realidad nos enseña que, en situaciones agudas y a corto plazo, no tenemos tiempo para dejar que la situación se resuelva sola. Así que este perfil corre el riesgo de sufrir las consecuencias: bajo la presión del factor estresante, el individuo somatiza y es su cuerpo el que se expresa. Los que le rodean se acostumbran con no contar con esta persona, lo que le lleva al aislamiento social.

Para modificar esta reacción y salir de esta inhibición, es necesario evaluar la vitalidad del individuo, su nivel de fatiga y su motivación. Los suplementos tónicos como el guaranna o la espirulina pueden ayudar a activarla. Las flores de Bach del grupo de la "falta de interés", como Mustard, también pueden ayudar. Retomar el deporte también es imprescindible.

Y tú, ¿cuál es tu tipo de coping?


Fuentes:


Comentarios