Mantenerse "cool" en plena canícula
El pasado martes organicé un serminario web diseñado para descubrir cómo gestionar el estrés de la ola de calor. Hablamos de bebidas refrescantes así como de otros elementos para mantener el cuerpo a la temperatura adecuada y mantenerse "cool". Este es un pequeño resúmen, para quienes no tuvieron la oportunidad de participar.
Sabemos que la temperatura corporal de los humanos es de unos 37ºC. El cuerpo experimenta una temperatura externa más alta como una amenaza, por lo tanto, activará mecanismos de adaptación para afrontarlo, pues comporta una situación de estrés para el organismo.
De modo que el cuerpo pondrà en marcha mecanismos para bajar
la temperatura corporal. La expulsión del calor se realiza a través de la piel,
la exhalación, las heces y la orina. Por lo tanto, los sistemas endocrino,
respiratorio, urinario y digestivo estaran solicitados, y deberán hacer
esfuerzos adicionales.
Para reducir este esfuerzo, que conduce al gasto energético,
debemos ayudar al cuerpo. Sin embargo, nuestros hábitos en periodos de calor no
son siempre los más adecuados.
En efecto, la hidratación es una de las acciones más
importantes para sobrellevar el calor. Nuestra primera reacción es beber
bebidas frías para refrescarnos. Sin embargo, en algunos países se beben
bebidas calientes para equilibrar la temperatura corporal.
De hecho, las bebidas demasiado frías, aunque alivian
momentáneamente el calor, detienen la sudoración (que tiene como función reducir
la temperatura corporal). Esto puede hacer que el calor se quede atrapado en el
cuerpo. Al mismo tiempo, las bebidas demasiado calientes pueden hacernos sudar
demasiado para refrescarnos, generando al mismo tiempo un gasto de energía y,
por tanto, más calor.
Por ello, la mejor opción son las bebidas a temperatura
ambiente.
Así, beber agua con hielo conlleva
riesgos para la salud. Además, hay bebidas supuestamente refrescantes que
nos deshidratan. Es el caso del café con hielo o el té frío, bebidas
diuréticas que nos hacen perder agua porque a menudo, al igula que los
refrescos, contienen azúcar, y en cuanto sube la glicémia, el cuerpo acelera la
orina para eliminarla, deshidratándonos más.
Por su parte, el alcohol también deshidrata y no sacia la sed (la
prueba, siempre queremos una segunda o tercera copa). Sin embargo, si no queréis
prescindir de él en las velades veraniegas, os aconsejo alternar cada copa con
un vaso de agua u otras bebidas realmente hidratantes. ¡Al día siguiente lo
agradeceréis!
La limonada casera (sin azúcar),el Kombucha, el Kéfir o los
Mocktails son alternativas saludables y muy agradables para las noches de
verano. Veréis que vuestros invitados estarán encantados de tener otras
opciones para beber. Pues a menudo bebemos alcohol porque no tenemos otra
opción apetecible.
A todas estas deliciosas bebidas podemos añadir hidrolatos.
Sí, se pueden beber si son naturales y sin conservantes. Estos derivados de
aceites esenciales añadirán propiedades a nuestras mezclas. Para refrescarnos,
recomiendo el de menta y, para relajarnos el de manzanilla, entre otros.
Por último, podemos añadir una dimensión extra a nuestras
bebidas incorporando flores de Bach. Estas esencias pueden ayudarnos a
controlar la fatiga térmica o evitar el azúcar o el alcohol. Para quienes
sufren de eco-ansiedad o ansiedad climática, esta es una solución ideal.
Solo me queda agradecer a las participantes de este
seminario web por sus contribuciones. A quienes no pudieron participar, no os
preocupéis, habrá otros. Solo tienes que seguir este blog.
Foto: Image de freepik

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