La importancia del tacto en la gestión del estrés
Es evidente que el contacto físico es naturalmente sanador. La prueba es que, cuando nos duele alguna parte del cuerpo, instintivamente ponemos las manos en esa zona para fortalecerla. Es el calor, el contacto, lo que nos tranquiliza, lo que nos hace sentir en seguridad. En cuanto a la gestión del estrés, el contacto físico, amable y benevolente, nos brinda el apoyo más básico, el de una caricia maternal. Tacto y secreción hormonal De hecho, como otros estímulos, el tacto activa ciertos receptores específicos en la piel, lo que provoca la secreción de oxitocina. Esta es una hormona hipofisaria que genera una sensación de bienestar y desencadena la empatía. Ayuda a reducir la tensión, compitiendo con el cortisol, y es la hormona del estrés por excelencia. Todos sabemos que el tacto materno es muy importante para el desarrollo del bebé. Sin embargo, el contacto es igualmente importante para los adultos. No es casualidad que el aislamiento social sea un factor agravante en un e...