Mi trayectoria

Mi relación con las terapias naturales se remonta a 1997 en Australia, donde me encontraba viajando de mochilera. Había vivido hasta entonces ajena al mundo de las energías, hasta que una noche, unos amigos me hicieron una torre de Reiki sobre la cabeza, técnica que yo desconocía completamente. Estoy convencida de que ese fue, aunque en ese momento no me diese cuenta, el inicio de mi camino en este sendero.
Unos meses más tarde, en Nueva Zelanda, compartí una casa en la montaña con una estudiante de Homeopatía. Aprovechando ese momento sabático, empecé a ojear algunos libros de Amy, entre ellos uno que hablaba de chakras y colores. Recuerdo con nitidez el instante preciso en que el concepto de “cuerpo, mente y alma” tomó relevante significado dentro de mí, y la pequeña “epifanía” que eso supuso. No imaginé, en ese momento, que iba a acabar dedicándome a las terapias naturales, pero supe que había entrado en otro estado de consciencia, y que habría un antes y un después de esa aventura.
De regreso a Europa, tras ese viaje iniciático, empezó mi proceso de formación, primero en Barcelona, mi ciudad natal, donde cursé un año de Naturopatía, en la escuela Naima, para continuar en Londres, donde ya había vivido antes, y donde el sector de las terapias naturales estaba más desarrollado y legitimado en aquellos años.
En efecto, fue en la capital británica, a quien debo una gran parte de mi desarrollo profesional como personal, donde me diplomé en Reflexología en la British School of Complementary Therapies, en un excelente curso de un año avalado por la Association of Reflexologists. Esta es la disciplina con la que más me identifico, y considero que todo lo que he estudiado más tarde ha sido para completar y acompañar mi práctica como reflexóloga.
Llegó septiembre del 2001 y, cuando Londres y todo el planeta estaba bajo el shock del atentado de las torres gemelas, el Reiki llegó a mí. Me inicié en el primer y segundo nivel en el Moorley College, con Rhonda Blunden, y me aportó tanta serenidad en un momento tan aterrador, que decidí que era un camino que también quería seguir. Así que cursé el tercer nivel con Haruko Terada, y más adelante, en Barcelona, conseguiría mi maestría de la mano sanadora de Conchita Yeste.
En Londres también me formé en Counselling en el Westminster Adult Education Service, una disciplina muy popular en los países anglosajones, que me enseño la importancia de la escucha y de la empatía en cualquier contexto terapéutico, herramientas que integraría en mi práctica de Reflexología, como en las otras disciplinas que practico.
Paralelamente, a partir del año 2000 empecé mi trayecto profesional dentro de este universo, primero en Culpeper the herbalist, tienda de aromaterapia y plantas medicinales en el Covent Garden londinense. Un año más tarde integré el departamento de Natural Remedies en Fresh & Wild, donde vendíamos unas 3000 referencias de suplementos alimenticios, y donde recibí diversas formaciones de las casas comerciales con las que trabajamos, como Solgar o Nature’s Plus. Al mismo tiempo, empecé a ejercer como reflexóloga en el Swiss Cottage Community Centre, donde acabé creando “Holistic Care”, servicio de terapias naturales para personas con pocos recursos, para lo que conté con la colaboración de una nutricionista, una masajista, una reikista y una sanadora. Fue también en este formidable lugar donde empecé a celebrar la “World Reflexology Week”, ofreciendo una conferencia y organizando una exposición, tradición que he mantenido durante todos estos años. Esta experiencia me valió una mención en un diario local.
Sin embargo, a pesar de estar evolucionando en este sector, sentí que estaba echando raíces en Londres, algo que nunca pretendí, por lo que decidí en otoño del 2003 volver a casa.
Una vez en Barcelona, después un breve empleo en una herboristería donde me puse al día sobre las marcas comerciales españolas, me fui a recargar la energía durante cinco semanas en el camino de Santiago. A la vuelta, pasé un verano trabajando en el Balneario de Caldes de Boí en las faldas de los Pirineos, donde, entre valles y lagos, impartí un curso de Reflexología para los masajistas.
A partir del curso 2004-2205 me zambullí en una sucesión de formaciones en el sector, en una insaciable sed de conocimiento.
En los cuatro años que siguieron, me formé en Acupuntura y Naturopatía en la escuela CENAC donde cursé también seminarios de Flores de Bach y Aurículopuntura, estudié Quiromasaje y Chakraterapia en Heilpraktiker, y Drenaje Linfático en ISMET, las tres mejores escuelas de la ciudad, pues quería aprenderlo todo y bien.
Al mismo tiempo, trabajé unos meses en Veritas, tienda de alimentos biológicos, hasta que un compañero de estudios me propuso contratarme en un centro de terapias que él y su mujer iban a abrir. Así fue como entré en “Natural”, empleo que, durante tres años pude combinar con mis estudios y que fue una excelente oportunidad de poner en práctica todo lo que iba aprendiendo en el camino.
Este ciclo culminó en septiembre del 2008, cuando fui invitada a exponer mi memoria de Naturopatía sobre la adicción al azúcar y la estrategia naturista para combatirla, en el Congreso ECONAT en Madrid.
Después de este intenso periodo de aprendizaje y desarrollo profesional sin apenas salir del país, sentí la necesidad de desplegar mis alas de nuevo, pero esta vez uní trabajo y placer. Así que en agosto del 2008 viajé a Hanoi, donde cursé 120 horas de prácticas de acupuntura en el Vietnam National Institute and Hospital of Acupuncture. La experiencia fue tan extraordinaria que sentí la necesidad de plasmarla, y fue así como nació mi blog “Terapies Anna Orench” que se convirtió más tarde, en “Naturofilia”, y que actualment se llama "El T.A.O. del Bienvivir".

A la vuelta de Vietnam me embarqué, literalmente, en otra aventura a bordo del crucero Azamara Journey, como acupuntora en el Spa gestionado por Steiner Transocean. En seis meses navegué a lo largo y ancho del Mediterráneo, surqué el océano Atlántico hasta el Mar Caribe, crucé el Canal de Panamá hasta las costas del Pacífico, e hice todo el camino de vuelta, pasando por 17 países, mientras aliviaba con bastante éxito los achaques de los cruceristas con mis agujas. Esta increíble experiencia quedó también reflejada en el blog, ya que me brindó inolvidables y valiosas vivencias profesionales y personales, además de mucho rodaje como acupuntora.

Una vez en tierra, después de un verano de trabajo en el Spa Qualia de Figueres, cayó en mis manos una revista profesional donde se ofertaba una vacante como formadora internacional en una firma de cosmética natural a base de aceites esenciales. El anuncio parecía estar escrito para mí, pues yo deseaba desarrollarme como docente, y mi perfil encajaba perfectamente en la descripción, de modo que en cuestión de unas semanas me encontraba formando parte del equipo de esta casa.
Alqvimia me brindó la oportunidad de especializarme en Aromaterapia, aprender un método de trabajo genuino basado en la Kinesiología y la Radiestesia, y conocer las formas de trabajo de otros lugares (Hong Kong, Taiwán, Bulgaria, Senegal, Portugal, Holanda y Malasia) donde viajé. Me realicé en el ámbito de la docencia, desarrollé mi creatividad ideando nuevos rituales de spa y creando material didáctico, y escribí diversos artículos para revistas profesionales. El encuentro con estos profesionales en sus centros de distintos países me inspiró para lo que vendría después.

Pues llegó un momento, después de esta vorágine desenfrenada de aprendizaje y experiencia, en que sentí que ya estaba suficientemente embebida. Así que, a finales del 2011, decidí dar por finalizada mi etapa en Alqvimia, para llevar a cabo otro proyecto largamente gestado: abrir mi propio centro de terapias.
Para ello, fui a nutrirme de la energía de la Pacha Mama durante tres meses en el altiplano andino, y al volver a Barcelona me lancé como una bala a manifestar mi sueño.
Teràpies Anna Orench (T.A.O.) nació el 1 de mayo del 2012. Situado en el barrio Barcelonés de la Barceloneta, contaba con 45 metros cuadrados en los que ubiqué una cabina de masaje, una consulta y una recepción con tienda. Elaboré un extenso menú que contenía todas las formas de tratamiento que había aprendido a lo largo del camino, y comuniqué también en inglés para recibir a turistas. Hice una promoción de apertura bastante agresiva, que funcionó estupendamente, pues mi pequeño centro fue muy bien acogido en el barrio. Me hice rápidamente una clientela local, y una pequeña reputación en Tripadvisor que me trajo muchos visitantes. Durante este tiempo, impartí también formaciones en Aromaterapia para la “Associació d’Acupuntors de Catalunya”, y volví a participar como ponente en ECONAT en Madrid. También amplié mi oferta formándome en la Reflexología Facial Dien Chan, y escribí artículos sobre el bienestar en el periódico local.

Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo me sentía un poco encerrada en las cuatro paredes del TAO, y un poco desconectada del mundo, así que al cabo de tres años decidí cerrar el centro, pues una vez más, mi alma de exploradora me pidió nuevas aventuras.
Esta vez fueron las alas del amor las que me transportaron a Grasse, capital del perfume, en la Costa Azul francesa. Decidí tomarme un tiempo sabático, así que pasé los ocho meses siguientes durmiendo, estudiando francés, pintando mandalas y decorando el escaparate del comercio local de mi pareja. Tuve un par de alumnas de español, lo cual me recordó lo mucho que me gusta dar clases, pero, finalmente, pues mis reservas económicas no eran infinitas, tuve que buscar un trabajo a tiempo completo. Lo primero que encontré fue un puesto de vendedora en Le Marchand Bio, una tienda como Fresh & Wild en Londres, por lo que sentí que un nuevo ciclo se iniciaba.
Un año y medio más tarde, cuando por cuestiones de salud de mi pareja nos trasladamos a Toulouse, y al cabo de poco tiempo vi una vacante como Naturópata en una tienda de productos bio para dar consejos de bienestar e impartir talleres en el departamento de “Bien-être”. Rápidamente me di cuenta de que eso es lo único que se hacer, así que envié mi currículum y me llamaron.
Bio c’Bon me obligó a ponerme al día en mi profesión, por lo que le estaré eternamente agradecida. Pues la investigación que hice para cada taller que impartí, que fueron muchos, supuso un intenso reciclaje y profundización en Naturopatía y alimentación sana, además de nutrir mi blog, el cual había abandonado bastante. Volví a celebrar la semana mundial de la Reflexología, proponiendo pequeñas sesiones de demostración, y pasé mini-consultas como naturópata. Al mismo tiempo, cursé dos formaciones online en Aromaterapia y Aromacología con la Fédération Française d’Aromathérapie.
Paralelamente, la providencia, que siempre conspira a mi favor, quiso que entrara en contacto con Etincelles Occitanie, asociación de apoyo a personas con cáncer. Colaboré, en su agradable centro de día como multi-reflexóloga entre septiempre del 2018 y abril del 20 20, hasta que la organización tuvo que cerrar a causa de la pandemia. Esta experiencia me marcó profundamente, tanto a nivel personal como profesional, y me devolvió el entusiasmo del trabajo en cabina. En Etincelles impartí también un taller sobre la reflexoterapia de manos.
Después de dos años en Bio c’Bon, me otorgaron una excedencia de ocho meses y me financiaron una formación como Formadora Profesional de Adultos, además de conservar mi sueldo, lo cual fue para mí un verdadero milagro. Por primera vez en mi vida adulta, podía permitirme el lujo de estudiar a tiempo completo sin tener que trabajar paralelamente. De modo que en diciembre del 2019 recibí mi título del Ministerio de Trabajo francés, y mis nuevas competencias me permitieron, cuando retomé mi trabajo en la tienda, llevar a cabo talleres online durante el primer confinamiento.
Tras cuatro años en Toulouse, de nuevo mi alma nómada me llevó a acercarme a la naturaleza y a mi lugar de origen, más concretamente a la Cataluña francesa, donde las circunstancias pronto se alinearon para sumergirme de nuevo en el universo del bienestar. De modo que empecé otra vez a pasar consulta de Naturopatía y Reflexología, esta vez en NaturSanté66, un coworking de practicantes de terapias naturales, en un pequeño municipio al sur de Perpiñán. Bajo el consejo de un coach, me especialicé en la gestión del estrés intenso y la calidad de vida en el trabajo, para lo que seguí un curso de Naturopatía y Burn-out. Al mismo tiempo, y sin buscarlo, encontré Equilibre 66, una asociación de apoyo a mujeres con cáncer, donde empecé a colaborar como reflexóloga voluntaria, y donde más adelante me contratarían para animar talleres en temas de bienestar. Paralelamente colaboré con Superdiet, un laboratorio de complementos alimenticios a base de plantas, como animadora en punto de venta. También trabajé una temporada de verano en el Spa de un hotel como reflexóloga, y publiqué por fin mi libro "S'initier à la Réflexologie Plantaire", así como su versión en catalán "Introducció a la Reflexologia i Aplicació Domèstica".

En Albi estuve un tiempo trabajando en un hotel, donde fui responsable medioambiental y donde me ocupé de su candidatura para la certificación Hotel Sustainability Basics, así como para La Clef Verte, sellos ecoresponsables hoteleros. Fueron procesos de varios meses que me iniciaron en el sector de la RSE (Responsabilidad Societal de las Empresas), el cual engloba temas que resuenan en gran manera dentro de mí: el medio ambiente, la calidad de vida en el trabajo y la economía responsable.
Así pues, actualmente me hallo abriendo un nuevo capítulo en esta esfera, a la vez que continúo mi desarrollo en el mundo editorial, pues otros libros están en camino, y mi práctica docente como formadora. Podréis seguir leyendo mis aventuras en este blog.






Comentarios
Antes eras trabajadora social con lo cual ya tendrías unos 2x.
Disculpa de responda tan tarde a tu comentario, apenas me estoy poniendo al día con todo, ya que acabo de abrir un centro de terapias y te puedes imaginar, estoy pendiente de muchas cosas.
Respondiendo a tu pregunta, acabé la diplomatura en Trabajo Social en Barcelona a los 21, casi 22, y a los 23 recién cumplidos me fui a vivir a Londres. A los 24 viajé a Australia y mi primer contacto con el mundo de la sanación fue en ese país, como comento en el texto, cuando yo acababa de cumplir los 25. Este verano cumplo 40, por lo que han sido 15 años de trayectoria hasta ahora. Y espero que muchos mas!! Un saludo.
Pues yo he estudiado en los dos centros y ambos tienen larga trayectoria en cuanto a Naturopatía. Te diría que Heilpraktiker tiene una orientación más tradicional, y Cenac más clínica. Mi consejo es que visites ambos, te leas el programa de cada uno y decidas.
Suerte!
estoy interesada en realizar un urso de fitoterapia en barcelona y mi duda es si CENAC o Heilpraktiker. Respecto a esta materia tienes alguna recomendación. Gracias
Un saludo,
Anna O.
Y sobre estudiar naturopatia on-line para abrir mi propia consulta q opinas? Me recomiendas algun centro
Muchas gracias y felicidades por tu trayectoria
Hola, acabo de ver vuestros ultimos comentarios.
Con lo de tradicional, con respecto a Heilpraktiker, me refiero a que, al menos cuando yo estudiaba, los profesores eran naturopatas o herbolarios. En Cenac los profesores son casi todos médicos, fisioterapeutas, psicologos, etc, con orientacion naturista.
Rosa, lo de estudiar Naturopatia on-line, por qué no, si realmente le dedicas tiempo y encuentras un buen programa. Cenac ofrece formacion on-line. Como en muchos estudios, a parte de la formacion académica que puedas recibir, depende mucho de tu implicacion y busqueda de experiencia fuera de la escuela, es decir, que lo vivas e integres. En cuanto a abrir consulta, yo te animo, si tienes ganas, pero manten una actitud realista con respecto a las posibilidades.
Un saludo a todo/as.
Anna O