Herramienta anti-estrés nº1: la micro-siesta

Son las 3 de la tarde y nos acomete un bajón tremendo después de comer. Volver al trabajo es doloroso, especialmente si nuestras noches no son del todo tranquilas. Nuestra irritabilidad se hace más pronunciada y nos cuesta concentrarnos. Sabemos que todo esto no ayuda a nuestros niveles de estrés. ¿Y si probáramos esta gran herramienta antiestrés que es la micro-siesta?

¿A qué llamamos micro-siesta?

Es una siesta de entre diez y veinte minutos a mitad del día. En este tiempo, entramos en la primera y segunda fase del sueño, es decir, el sueño ligero. Más allá de los veinte minutos, se completa la tercera fase del sueño, que es más profunda, y despertarse es más complicado, de modo que la micro-siesta es una herramienta de "bajo coste" con muchas ventajas.

Hay quien puede ser reacio a dormirse en público por motivos de seguridad. Sin embargo, se debe saber que durante una micro-siesta bajamos la guardia, pero no del todo, así que podemos despertarnos fácilmente en caso de peligro.

¿Cuáles son los beneficios de una micro-siesta?

Es bien sabido que este breve pero delicioso interludio puede darnos un buen impulso de energía al despertar. De hecho, en inglés existe la expresión "power nap" (siesta energetizante) para definirlo. Durante este pequeño descanso, los ritmos biológicos se calman, la respiración y el latido del corazón se ralentizan, y los músculos se relajan. Se ha demostrado que esto ayuda a prevenir patologías relacionadas con el estrés, incluidos los problemas cardiovasculares. Adquirir el hábito de hacer una micro-siesta también ayuda a reforzar la inmunidad, mejorar la memoria y la creatividad, y por tanto, optimizar la productividad. No es de extrañar que algunas empresas establezcan una zona de descanso en el lugar de trabajo. De hecho, es una excelente manera de prevenir el agotamiento.

Más allá de su función preventiva, la micro-siesta puede ayudarnos en nuestra vida diaria a:

  • Afrontar los conflictos interpersonales de una manera más tranquila,
  • Estate más atento al volante,
  • Estar de mejor humor,
  • Tener mejor cara (interesante si hemos planeado una salida después del trabajo),
  • Tener la vista menos cansada,
  • Aliviar el dolor muscular.

¿Cuándo es el mejor momento?

Después de comer es un buen momento para una micro-siesta, ya que la energía se centra en la digestión. Todos hemos experimentado más o menos esta pequeña bajada energética post-prandial. Sin embargo, esta herramienta antiestrés puede utilizarse, por ejemplo, en situaciones de espera. Esto puede ahorrarnos cierto grado de frustración.

Por otro lado, para quienes trabajan en el turno de noche, pueden perfectamente tomarse una micro-siesta durante el descanso, en mitad de turno.

En cualquier caso, no se aconseja dormir a una hora demasiado cercana a la hora habitual en la que nos  acuestamos. Esto podría alterar nuestros ritmos circadianos (descanso/actividad).

¿Cómo hacer una micro-siesta exitosa?

Para alguien con problemasde sueño, la fatiga diurna facilitará el sueño. De lo contrario, si no tenemos el hábito o la facilidad para dormirnos cuando queremos, hay algunos trucos que pueden ayudarnos:

  • Si es posible, es mejor tumbarse a dormir que intentar dormir sobre una silla. Esto ayuda a la relajación y evita el dolor muscular al despertar,
  • Conviene reservar un horario específico para la micro-siesta y ponerse en modo "ocupado" en la agenda,
  • Programar una alarma, preferiblemente con el teléfono apagado, nos evitará preocuparnos por despertarnos demasiado tarde, lo que al mismo tiempo puede impedirnos dormir,
  • Podemos concentrarnos en la respiración sin forzarla. Esto ayuda a reducir la frecuencia cardíaca y calma la mente,
  • Podemos usar música relajante, aunque el silencio siempre es más efectivo,
  • Si es posible, en un rincón tranquilo, oscuro y fresco en verano, o cálido en invierno,
  • Preparar un kit de microsiesta, para tener en el trabajo. Esto puede incluir auriculares, una máquina de ruido blanco, una mascarilla para dormir, una pequeña almohada o una manta, entre otras cosas. También podemos usar aceites esenciales en el olfaction, de acción muy rápida. Recomiendo la mandarina roja (o verde), la verbena o la lavanda verdadera.

Además, si realmente tenemos problemas para atrapar el sueño en poco tiempo, aconsejo evitar el café al final de la mañana. También podemos explorar técnicas de auto-hipnosis para el sueño  .

No debemos desanimarnos si no tenemos éxito en los primeros intentos. Habremos trabajado la  respiración, relajado los músculos y descansado los ojos de todos modos. Si creamos el hábito de reservar tiempo para esta herramienta antiestrés que es la micro-siesta, al final conseguiremos dormirnos. Una vez adoptado el hábito, podremos hacer micro-siestas en circunstancias menos favorables o ruidosas, como en un parque o en la sala de descanso del lugar de trabajo.

¿Cómo me despierto después de una micro-siesta?

Cuando despertamos, si todavía estamos un poco somnolientos, podemos activarnos de diferentes maneras. Puedes saltar, estirarnos, y/o beber bebidas refrescantes, como té de menta. Lavarnos la cara con agua fría o salir un rato del edificio para tomar un poco de aire fresco también puede ayudar.

Por último, no debe olvidarse que las herramientas antiestrés para "aguantar" solo se recomiendan en las primeras fases del síndrome de adaptación. Si hemos estado en una situación estresante durante mucho tiempo, debemos decidir si es momento de parar y remediarla, antes de enfermarnos. Las flores de Bach pueden ayudarnos a tomar esta decisión.


Fuentes:

Foto: Marcus Aurelius: https://www.pexels.com

Comentarios