Superar el estrés post-vacacional con remedios naturales

El miedo al cambio, la pereza, el regreso a viejos conflictos, entre otros, son factores que influyen en el estrés de la vuelta al trabajo. Podemos gestionar este periodo difícil con la ayuda de estímulos naturales como la aromaterapia o las esencias florales.

El inicio del curso escolar se ha convertido en todo un fenómeno con un problema propio, aunque no tengamos hijos. Es un regreso a la rutina, o a nuevas realidades, tras unas vacaciones de verano ociosas. En cualquier caso, puede causar un nivel considerable de estrés. Por tanto, es importante gestionar este periodo para poder comenzar este nuevo ciclo con cierta serenidad.

La naturopatía nos aporta diferentes herramientas para gestionar las emociones. Entre ellas, tenemos las flores de Bach, estas esencias florales de las que suelo hablar, y que modulan nuestras respuestas a los diferentes desencadenantes emocionales. Por lo demás, la naturaleza nos proporciona aceites esenciales, que se utilizan ampliamente en la piel por sus propiedades medicinales. Sin embargo, su uso en olfacción, menos conocida, también puede transformar nuestras emociones, debido a la acción de sus aromas sobre nuestro sistema límbico o cerebro primitivo.

Son métodos sutiles, no intrusivos, y en el caso de la aromaterapia, muy agradables. Aquí tenéis algunas ideas de cómo estos recursos pueden ayudarnos.

Falta de motivación

Por fin hemos conseguido bajar el ritmo durante el verano, cuando de repente tenemos que motivarnos para estar a punto en el vertiginoso comienzo de septiembre. Puede darnos mucha pereza. El aceite esencial de limón nos ayuda a activar la energía y a garantizar la productividad en el trabajo. Para los casos más desesperados, recomiendo aceite de corteza de canela. Nos dará una inyección de fuerza, al restaurar nuestro interés por la vida.

Por su parte, el elixir floral de la Wild Rose es conocido por sacarnos de la apatía, y el de Honeysuckle puede aliviar la melancolía, que a veces es responsable de esta letargo.

Choque auditivo

Pasar del jovial canto de los pájaros al despertar por la mañana al molesto timbre del despertador requiere adaptación. De la misma manera, pasar del silencio que reina cuando los niños están de vacaciones al ruido diario de la familia junta puede ser inquietante. Sin mencionar el contraste entre el sonido de las olas del mar y el molesto claxon de los coches.

El aceite esencial de manzanilla noble se utiliza en la olfactoterapia para calmar impactos de este tipo y hacer que reaccionemos de manera adecuada. La esencia de Bois de Rose puede ayudar a superar la depresión tras tras este choque.

Por su parte, entre las diferentes flores de Bach, Beech es bien conocido por promover la tolerancia y, por supuesto, Impatients nos puede ayudar a aceptar el ritmo de los demás.

Volviendo a viejos conflictos

Encontrar a ese compañero con quién no te entiendes, o retomar una vieja batalla tras unas vacaciones de verano, sigue requiriendo valor. El aceite esencial de albahaca tropical es indicado para disolver resentimientos y poner las cosas en perspectiva. Por otro lado, la el laurel noble es nuestro aliado para lograr poner a los manipuladores en su lugar. No es casualidad que se le llame el aceite de los vencedores.

De la misma manera, la flor de Bach Centaury está indicada para ayudarnos a evitar que nos manipulen. Esto ocurre en caso de que seamos víctimas de personajes tóxicos. Por otro lado, si nuestra postura es demasiado fuerte ante un conflicto, podemos ayudarnos con Vine, que es genial para desactivar a ese pequeño dictador que todos tenemos dentro.

Cambios inesperados

Los nuevos comienzos a veces traen sorpresas desconcertantes, no siempre buenas, que pueden alterar nuestra zenitud. El aceite esencial de bergamota, muy famoso por su acción calmante y ansiolítica, también está indicado para ayudarnos a afrontar los cambios. En casos graves, cuando hemos recibido una "ducha fría", el aceite esencial de jengibre nos calentará y nos ayudará a reaccionar.

Si estos cambios nos hacen dudar de nuestras habilidades, recomiendo la flor de Bach Larch, que se usa para aumentar la confianza en nosotros mismos. Walnut, por su parte, es bien conocida por ayudar a adaptarse en tiempos de cambio.

Organización familiar y/o profesional

En realidad, la última semana de vacaciones suele dedicarse a organizar la familia, el trabajo, el trimestre o el curso escolar. No es sorprendente, ya que una implementación estratégica puede ser una ocupación a tiempo completo.

Para esto, necesitamos aceites esenciales con carácter. Este es el caso del ciprés perenne, ya que tiene una acción antidispersión. Nos ayuda a priorizar y mantenernos concentrados. De la misma manera, el aceite esencial de pino silvestre puede aportarnos cualidades de gestión, permitiéndonos supervisar todo desde cierta altura.

En cuanto a los elixires florales, tradicionalmente Olmo se recomienda para evitar sentirse abrumados y para recordarnos nuestra capacidad de gestionar. Por otro lado, si pecamos de rigidez al tomar decisiones (lo que puede traer mucho estrés), Rock Water es ideal para ayudarnos a soltarnos y ser más flexibles.

Desde luego, me estoy olvidando de otras fuentes de ansiedad, que pueden ser particulares para cada persona, para las cuales podríamos encontrar otras flores de Bach y aceites esenciales. Las posibilidades, como siempre digo, son múltiples y muy personales. En cualquier caso, espero que tengáis un comienzo de curso escolar bonito y armonioso, lleno de buenos proyectos.


Fuentes:

  • https://www.danielefesty.com
  • https://fr.quora.com
  • GÉRAULT Guillaume, Le guide de l'olfactothérapie, Albin Michel 2011
  • DAVIS Patricia, Aromaterapia de la A a la Z, Daniel Company Limited 1988
  • LAWLESS Julia La Enciclopedia de los Aceites Esenciales, Element Books Limited 1992

Foto: Casiopeia de Pixabay

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