Aliviar la hichazón abdominal debida al estrés
¿Quién no ha experimentado embarazosos gases en momentos difíciles de la vida? Es evidente que esta problemática está estrechamente relacionada con el estrés, por lo que os propongo algunas ideas, remedios y buenos hábitos para aliviar esta molestia y evitar complicaciones mayores.
La relación entre la hinchazón y el estrés
Existen diferentes mecanismos por los cuales una situación
estresante puede causar hinchazón abdominal.
Por un lado, sabemos que la respuesta de "lucha o
huida" está orquestada por ciertas hormonas, incluido el cortisol. Este participa en el apporte del flujo sanguíneo a ciertas partes de nuestro cuerpo para garantizar ciertas funciones, como pensar o respirar. En una situación de estrés, la
digestión no es una prioridad para el cuerpo (que está preparándose para luchar o para huir) y, por tanto, nuestra capacidad para descomponer
los alimentos en el estómago se ve afectada. Esto implica la fermentación o
putrefacción en el tracto digestivo, que es responsable de los gases.
Además, la ansiedad o angustia que caracterizan los episodios
de estrés justifica (¡relativamente!) por un lado, el consumo de alimentos
demasiado dulces o demasiado procesados, difíciles de asimilar para un sistema
digestivo ya alterado. Este estado emocional puede hacer que comamos demasiado
rápido, sin masticar correctamente la comida para predigerirla. Al mismo
tiempo, podemos tragar demasiado aire que se acumula en el estómago,
contribuyendo a la hinchazón.
Además, el estrés también es un factor perturbador en la
microbiota intestinal, ya que el sistema digestivo está en gran medida
inervado. En desequilibrio, las bacterias oportunistas pueden reemplazar a los
microorganismos buenos y producir gases en contacto con los residuos
alimentarios.
Remedios
A nivel sintomático, podemos aliviar la incomodidad causada
por el exceso de gases con suplementos alimentarios:
- Plantas
carminativas: Son plantas que ayudan a aliviar la flatulencia. Entre ellas
se encuentran el hinojo, el anís verde y la verbena fragante. Adquirir el
hábito de tomar infusiones (si son hojas) o decocciones (si son raíces o semillas) después de las comidas puede ayudar muchísimo.
- Prebióticos
y probióticos: Como hemos visto, la microbiota es muy sensible al estrés
y, cuando está desequilibrada, puede provocar hinchazón. Los prebióticos
son azúcares presentes de forma natural en las fibras vegetales, que
favorecen la acción de los probióticos. Estos, a su vez, son bacterias o
levaduras que mejoran el equilibrio de la flora intestinal. Sin embargo,
existen muchas cepas de estos microorganismos, por lo que debemos informarnos bien antes de elegir el suplemento dietético adecuado.
- Enzimas
digestivas: La bromelaína, que se encuentra en la piña, o la papaína, que se
encuentra en la papaya, son enzimas que ayudan a la digestión. De modo que tienen un efecto beneficioso en casos de flatulencia. Se consumen como
suplemento alimenticio y también tienen una acción antiinflamatoria.
- Carbón
vegetal: Aquí tienes un remedio clásico en el manejo de gases intestinales.
Esta sustancia se obtiene principalmente de cocos, olivos o corteza de
árbol. Tiene una capacidad de absorción significativa, siendo capaz de
atrapar sustancias tóxicas como metales pesados, pero también gases. Esto
es un alivio, pero debe tomarse con tres horas de diferencia respecto a
los medicamentos, de lo contrario corremos el riesgo de que absorva también sus principios activos. Por eso este suplemento alimentario no debe considerarse como una cura
a largo plazo.
Los buenos hábitos
Más allá de los productos que se pueden consumir para
aliviar la hinchazón, existen hábitos que se pueden incorporar para evitarlo:
- Masticar bien y comer despacio. Si esto te resulta difícil, te aconsejo que el elixir floral Impatients.
Esta flor de Bach puede ayudarte a calmar el ritmo de tu deglución.
- Empezar la comida comiendo piña o papaya. Como mencioné antes, estas frutas
contienen enzimas digestivas que ayudan a la digestión.
- Identificar los alimentos que nos hinchan y evitarlos. Puede ser una verdura cruda, que es
difícil de asimilar para un sistema digestivo alterado, aunque la comida
cruda esté muy de moda.
Por último, es necesario gestionar el estrés que nos lleva a
comer los alimentos equivocados demasiado rápido y que alteran nuestra
digestión. Porque debemos resolver la causa si queremos abordar el problema
de base, y no solo aliviar el síntoma. Esto evitará que el problema se
vuelva crónico.
Complicaciones
La flatulencia no es una enfermedad en sí misma, sino un
síntoma. Cuando no es resultado de una mala digestión causada por el estrés,
puede revelar alteraciones de salud más significativas. Entre estos
desequilibrios se encuentran el síndrome del intestino irritable, la candidiasis
y la enfermedad de Crohn. Hay que decir que también existe una relación entre
el estrés y este tipo de trastornos. Así que, si gestionas tu estrés y adoptas
gestos para aliviar las flatulencias, pero el problema persiste, te aconsejo
que consultes a un profesional de la salud.
Si, al contrario, se trata de algo puntual y pasajero, la naturaleza, como siempre, nos propone soluciones para evitarnos muchas de esas situaciones incómodas que suelen provocar los gases.
Fuentes:
- COURTENEY
Hazel, ZEAL Gareth, 500 de los consejos de salud más importantes que
jamás necesitarás. Libros de Cico de 2001.
- https://www.bien-etre-intestinal.fr/
- https://www.bromelaine.fr/papaine/
- https://doctonat.com/charbon-actif-bienfaits-posologie/
Foto:
Image par Pexels de Pixabay
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