Reflexología dorsal: relajación muscular y equilibrio global
La reflexología dorsal nos ofrece una nueva posibilidad de relajación muscular, pero mucho más que eso. Es una forma de estimulación refleja que actúa directamente sobre el punto de partida de los nervios en la columna vertebral. Esto afecta a todos los órganos. Se utilizan otros puntos y zonas reflejas en la espalda para un equilibrio general del cuerpo.
¿Qué es la reflexología dorsal?
En los países de habla inglesa, la "reflexología espinal" se refiere a la estimulación de los puntos reflejos de la columna
vertebral en los pies (o manos). Estos se encuentran a lo largo de todo el
borde interior de cada extremidad, desde el dedo gordo hasta el talón. Las
vértebras cervicales se encuentran en la base del dedo, en la parte interna del
pie. En el otro extremo, las vértebras lumbares se muestran justo debajo del
maléolo. Al estimular estos puntos reflejos, actuamos sobre los nervios que
comienzan en la columna vertebral. Estos llegan a los distintos órganos del
cuerpo, conectándolos con el sistema nervioso central.
Por otro lado, en los países francófonos, la
"reflexología dorsal" es una estimulación de los mismos nervios pero directamente en la espalda. También se estimulan puntos de acupuntura llamados
"Shu", que se encuentra en el dorso, relacionados con los diferentes órganos. Finalmente, actuamos
sobre las áreas musculares de los lados de la columna, que corresponden a los
órganos internos. Al mismo tiempo, toda la cadena muscular se beneficia de este
tipo de reflexología. De hecho, las manipulaciones de la reflexología dorsal favorecen la relajación y estimulan la circulación.
Es esta concepción de la reflexología dorsal aplicada a
la espalda la que practico, y de la que voy a hablar.
Sus orígenes
Como ya os he explicado en otros artículos, encontramos los orígenes de
la reflexología podal a principios del siglo XX. Sin embargo, la reflexología dorsal
apareció más tarde.
De hecho, en los años 70, basándose en su experiencia
personal, Dieter Dorn diseñó un método de masaje espinal. Originalmente, esto
estaba destinado a aliviar el dolor de espalda. Sin embargo, este terapeuta notó rápidamente los efectos positivos del masaje en todo el cuerpo.
Un poco más tarde, en los años 80, el médico austriaco
Rudolph Breuss también desarrolló una técnica de masaje espinal. De la misma
manera, sus beneficios en otras problemáticas la hicieron popular.
Como resultado, estas prácticas han sido adoptadas por
masajistas, así como por otros profesionales del bienestar. Su fusión con la reflexología ha dado lugar a lo que hoy se conoce como
reflexología dorsal.
Más tarde, se incorporó la estimulación de los puntos
Shiatsu, o puntos Shu de acupuntura en la espalda. Todo esto bajo la visión
holística de la reflexología, que conecta diferentes partes del cuerpo. Así,
podemos actuar sobre los órganos internos estimulando puntos a distancia, como
los de la columna vertebral.
¿Cómo funciona?
Una sesión de reflexología dorsal se realiza en una sala
de masajes, con total privacidad y confidencialidad. Esto se puede hacer sobre una
camilla o en una silla de masaje. En ambos casos, la espalda
está desnuda, pero el pecho está cubierto y protegido.
La duración es de unos 30 minutos, para no sobreestimular
las zonas de reflejas. Durante este tiempo, al inicio de la sesión se realiza
una pequeña entrevista para evitar contraindicaciones. Al mismo tiempo, esta
entrevista sirve para entender las necesidades del receptor.
En la práctica, se utilizan manipulaciones de masaje para el
bienestar, así como técnicas específicas de relajación o estimulación. Podemos usar un aceite de masaje, como el hipérico, recomendado en el método
de Breuss. Si es necesario, el o la practicante puede utilizar diferentes accesorios
de masaje. Esto incluye masajeadores de madera, ventosas, moxa, o diapasones.
¿Para todos?
El masaje reflejo de espalda es adecuado para la mayoría de las personas. Sin embargo, puede haber casos en los que esta práctica no sea recomendable. Básicamente, cuando hay fracturas o lesiones en la espalda, evitamos tocarlas hasta que la lesión se recupere por completo. Además, observaremos las contraindicaciones de la práctica de otras reflexologías. Esto incluye infecciones cutáneas, fiebre alta, inflamación linfática o vascular, los primeros tres meses de embarazo o un episodio de trombosis en los últimos seis meses. Esto previene reacciones adversas a la reflexología, para que el masaje reflejo pueda practicarse de forma segura.
¿Qué esperáis para probarlo?
Fuentes

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