Relajarse a golpe de diapasón

Hay muchas formas de relajarse, pero ¿con un diapasón? Pues, de hecho, sí. Este utensilio, originalmente utilizado para afinar instrumentos musicales, también sirve para calmar nuestros nervios y promover nuestro equilibrio.

Podríamos pensar que esto se acerca al esoterismo. ¿Cómo puede una vibración ayudarnos a relajarnos? Sin embargo, ya hemos visto que el sonido tiene un efecto innegable en nuestro sistema nervioso. De la misma manera, las frecuencias del diapasón no dejan indiferentes a nuestras células.

Esta práctica se remonta a los años 60, cuando el osteópata británico Peter Guy Manners desarrolló la "terapia con diapasón". Inspirado por antiguas prácticas energéticas, estudió la capacidad de la vibración para ayudar en un conjunto de desequilibrios corporales. Concluyó que esta pequeña herramienta musical podría ser beneficiosa en trastornos como la inflamación crónica o las infecciones.

Investigaciones posteriores demostrarían que la vibración de un diapasón ayuda a liberar óxido de nitrito (o óxido nítrico). Esta molécula promueve la vascularización muscular, así como la vasodilatación. Esto implica una mejor oxigenación e irrigación de los órganos, lo que explicaría sus beneficios para el cuerpo.

Como resultado, a la "terapia con diapasón" se le atribuyen muchos beneficios: desde la relajación hasta la pérdida de peso y la reparación de la estructura del ADN. Y todo esto sin dolor ni consumir productos.

Esto explica que hoy en día esta práctica está bien extendida y que haya evolucionado. De hecho, existen diferentes tipos de diapasones en el mercado, para distintas aplicaciones. Así, existen diapasones de varias frecuencias, que supuestamente armonizan los chakras, los meridianos de acupuntura o las diferentes ondas cerebrales.

La verdad es que la vibración en ciertos Hertz tiene un efecto relajante inmediato y nos alinea con las frecuencias naturales, necesarias para el correcto funcionamiento del cuerpo. Para ello, la técnica del diapasón combina bien con otras disciplinas, como la reflexología o incluso la acupuntura. Además, este método sustituye estímulos más dolorosos como las agujas. 

Por eso, esta forma de terapia sonora es muy adecuada para quienes tienen un sistema nervioso frágil y soportan mal el dolor.


Fuentes:

Foto: Marie Sjödin de Pixabay

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