Melatonina para mejorar el sueño ¿siempre?

Muy presente en las parafarmacias, la melatonina es un remedio clásico para los problemas de sueño. Sin embargo, como ocurre con todos los suplementos alimenticios, su uso solo es relevante en ciertos casos. Saber si es adecuado y cómo tomarlo es absolutamente necesario para conseguir un sueño de calidad. Más importante aún, evitaremos efectos adversos.

Melatonina y ciclos del sueño

De hecho, la melatonina es una hormona que produce nuestra glándula pituitariaen el cerebro para regular el ciclo del sueño por la noche, pues la oscuridad estimula su producción, mientras que la luz la inhibe. En circunstancias normales, nuestra propia secreción es suficiente para dormirnos durante la noche. En consecuencia, en casos de dificultad para dormir, pensamos en una insuficiencia de esta hormona.

Un remedio muy popular

Inicialmente, esta sustancia se utilizó ampliamente como remedio para el jet lag, pues la melatonina regula los ciclos circadianos (vigilia/sueño).

Sin embargo, durante mis intervenciones en varias parafarmacias, noto que se recomienda para todos los casos de insomnio de primera hora. Además, existen muchos laboratorios que ofrecen comprimidos o cápsulas a base de melatonina. La dosis máxima en suplemento dietético es de 1,9 g de melatonina, y a menudo es una versión sintética. Además, a veces se encuentra acompañada de plantas sedantes como la valeriana, la pasiflora o el lúpulo.

Eficacia, precauciones y contraindicaciones

Hay que decir que para algunas personas, es la solución innegable a sus problemas de sueño. Sin embargo, a veces constato la insatisfacción de personas para quienes la melatonina no funciona. Además, y a pesar de su reputación, los estudios científicos sobre ella no son concluyentes respecto a su eficacia.

Debe saberse que su toma conlleva riesgo de interacciones farmacológicas, especialmente con antihipertensivos, agentes plaquetarios o anticoagulantes.

Además, se desaconseja encarecidamente la melatonina en casos de enfermedades inflamatorias o autoinmunes, asma, epilepsia, patologías psiquiátricas o demencia. Y no está indicado en absoluto en niños y mujeres embarazadas.

Así que miro a los clientes que, sin dudarlo, lanzan cajas de melatonina a sus cestas. Me pregunto si han hecho los deberes de informarse sobre la pertinencia de este suplemento en su caso particular, y si han respetado las precauciones y contraindicaciones. De hecho, algunas personas me dicen que lo han estado usando durante años, lo cual me sidera pues no deberíamos tener una necesidad permanente de artificios para dormir.

Alternativas

Como naturópata, no puedo evitar estudiar el problema del sueño desde una perspectiva más global. Es decir, mi intención será buscar la causa del problema, y no simplemente aliviar el síntoma.

Por tanto, en mi preocupación por la gestión del estrés, me interesa el estado mental de quienes tienen dificultades para conciliar el sueño, pues una bajada de la moral puede ser la causa. Por eso, en algunos individuos, la Griffonia, rica en triptófano (precursor de la serotonina), puede ser muy eficaz.

Por otro lado, en casos de estrés prolongado, habrá sin duda una falta de magnesio, que actúa tanto sobre el sistema nervioso como sobre la relajación muscular. Por lo tanto, es muy adecuado para regular el sueño en estas situaciones.

Mas aún, en algunos casos, podemos romper el círculo vicioso de no poder dormir por la noche y no poder despertarnos por la mañana, tomando ginseng al empezar el día. Esta es una planta adaptógena, utilizada en el contexto del estrés, para ayudar al cuerpo a activarse por la mañana, sin sobreestimularlo. Así, por la tarde tendremos la fatiga habitual del día, que nos ayudará a dormir, recuperando el ritmo natural del ciclo circadiano.

Buenos hábitos

Además, me parece esencial observar una higiene del sueño, para asegurar un sueño reparador. Esto incluye evitar las pantallas antes de dormir, ya que su luz puede impedir la producción natural de melatonina. En muchos casos, optar por una comida ligera por la noche para no sobrecargar el sistema digestivo también ayuda. No hace falta decir que los estimulantes como el café o el azúcar deben evitarse por la noche. Si se sospecha una pequeña adicción, las flores de Bach puede venir al rescate.

Por último, dormir en una habitación bien ventilada, ni demasiado fría ni demasiado caliente, es igualmente necesario. Los aceites esenciales de mandarina, lavanda verdadera o verbena se usan a menudo en el dormitorio para favorecer el sueño.

En resumen, opino que la melatonina puede usarse para la dificultad ocasional en conciliar el sueño. Sin embargo, a largo plazo, el problema debería explorarse con mayor profundidad.

En cualquier caso, recordad que las alteraciones del sueño pueden ser señal de un trastorno mayor. Así que, si el problema no se resuelve después de un tiempo, os aconsejo que consultéis con un especialista.

Mientras tanto, podéis intentar mejorar la calidad de vuestro reposo con métodos naturales adaptados a vuestro caso. En este blog encontratéis un montón de pistas.


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