Herramienta anti-estrés nº5: la risa

Los irlandeses dicen que "la risa y el sueño son las mejores medicinas del mundo". No podría estar más de acuerdo. Ya os he hablado de la importancia del sueño como ingrediente esencial para la serenidad. De la misma manera, la risa es, en mi opinión, una herramienta imprescindible contra el estrés.

A menudo me pregunto: "¿cómo es que yo, cuando era pequeña, reía tanto y sin la ayuda de ningún estimulante?" De hecho, a medida que envejecemos, perdemos la capacidad de reír. Hay quien piensa que este cambio desafortunado está impuesto por la socialización (debemos tomarnos en serio). En cualquier caso, esto perjudica nuestra salud emocional pero también física.

No es casualidad que desde el albor de la civilización, los humanos hayan utilizado la risa para asegurar su bienestar.

Historia

Todos hemos visto imágenes del "Buda Risueño". Esta deidad india sonriente que data del siglo X, es una prueba del lugar de la risa en la espiritualidad, pero también en el bienestar. De hecho, la tradición ayurvédica de este país asiático nos ha legado el yoga de la risa, entre otras formas muy populares de cuidar el equilibrio vital.

En occidente, en la Edad Media, Henri de Mondeville, un médico francés, defendía la risa como forma de recuperación tras una cirugía. Más recientemente, Sigmund Freud dijo que la risa libera energías negativas.

Sin embargo, fue en los años 70 cuando Norman Cousins, un periodista estadounidense, publicó sobre el tema y creó la primera clínica de la risa, tras haberse curado con la ayuda de películas cómicas. Una década después, Hunter Adams, referente de la terapia de la risa, introdujo esta práctica en los hospitales por primera vez.

Hoy en día, la risa está encontrando cada vez más su lugar en el contexto terapéutico. Existen organizaciones de artistas como el Clown-hopital, o Pallapupas, que trabajan con hospitales con el objetivo de reducir el miedo, la ansiedad, la tensión o el estrés con la ayuda de bromas.

Al mismo tiempo, en el mundo del bienestar, la risoterapia se extiende transversalmente, en complemento a otras formas de terapia. De hecho, a menudo forma parte del programa en jornadas o ferias de bienestar.

Beneficios

En la medicina energética china, la tristeza es la emoción del pulmón, que pertenece al elemento metal. La risa pertenece al corazón, el elemento del fuego, que, según la teoría de los cinco elementos, domina al metal. Esto se traduce en que, mientras reímos, agitamos el diafragma, que a su vez golpea el pulmón, haciendo que la energía se mueva. La prueba es que, después de una buena risa, a menudo necesitamos toser y expulsar un poco de flema. Al mismo tiempo, expulsamos un poco de tristeza, y por lo tanto, también un poco de estrés.

Desde un punto de vista fisiológico, la risa libera endorfinas, las hormonas de la felicidad, y estimula la circulación sanguínea. Según fuentes especializadas, la risa también tendría un impacto positivo en el sueño, la digestión, la inmunidad y el dolor, que suelen verse alterados por el estrés.

Por último, una buena carcajada libera las emociones, además de romper el hielo en situaciones incómodas. De hecho, se dice que la risa es la distancia más corta entre dos personas. Por tanto, esta es una buena medida preventiva frente al aislamiento, que tan presente está en situaciones de estrés.

¿Cómo puedes reírte si no te apetece?

Me pasó participar en un taller de risoterapia y sentirme un poco incómoda por tener que reír sin motivo. Además, en situaciones estresantes, ya nada nos hace gracia, así que tenemos que encontrar trucos para recuperar la alegría.

Por eso os aconsejo echar mano de herramientas sencillas y divertidas. Lo más fácil son los vídeos, que podemos ver en el móvil en cualquier momento. Pero atención, el vídeo tiene que ser muy divertido, así que podéis hacer listas o suscribiros a canales de animales divertidos, u otros temas que os hagan reír. Deberíamos consumir este remedio al menos tres veces al día, como si se tratara de un suplemento dietético.

También podéis seleccionar comedias de calidad para verlas cuando tengáis más tiempo. En este sentido, creo que clásicos como Charles Chaplin o Harold Lloyd son insuperables. Sin embargo, personalmente, los Mínions me hacen reír mucho. Cada uno con su delirio. En cualquier caso, evitad las tragicomedias, ¿de qué sirve ver dramas cuando se está en situación de estrés?

A un nivel más terapéutico, existen organizaciones que ofrecen talleres de risa dirigidos por profesionales especializados. A menudo son psicólogos o coaches que practican la risoterapia. Como os dije antes, a veces la risa no sale de forma natural y hay que forzarla un poco. Pero como todo, se puede aprender, o mejor dicho, reaprender con un poco de práctica. Ya he mencionado los beneficios, que no son despreciables, concretamente en la gestión del estrés. Si os sentís incómodo en medio de un grupo de desconocidos riendo tontamente, o si no tenéis tiempo, debéis saber que a menudo se ofrecen sesiones individuales o programas online.

En resumen, que hay que divertirse para liberar tensiones. Es un remedio maravilloso y una herramienta divertida contra el estrés, la risa. Para mí, este es uno de los diez mandamientos de la gestión del estrés, como expliqué en un artículo anterior. Y riamos, aunque sea por no llorar.


Fuentes:

Foto: Helena Lopes: https://www.pexels.com/fr-fr/photo

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