Flores de Bach para una mejor gestión del tiempo
Gestionar bien nuestro tiempo es un factor importante en la gestión del estrés. Evitar dispersarnos demasiado, no procrastinar, o saber cómo establecer prioridades, son hábitos que contribuyen a nuestra serenidad. Para ello, las flores de Bach son una herramienta esencial.
La falta de tiempo es constante entre las personas
estresadas, aunque existan diferentes maneras de llevarlo, como os expliqué en el artículo sobre el coping.
No es casualidad que la imagen clásica del estrés sea la de alguien que corre y se apresura.
Así, la sobrecarga
mental, la presión de la jerarquía u otros factores de estrés pueden
empujarnos a la prisa y al desorden.
La flores de Bach son una forma natural de gestionar mejor nuestro tiempo. De hecho,
cada actitud que caracteriza la mala organización de nuestra vida
diaria encuentra su alivio en un elixir floral. Veamos algunos de estos gestos
y las flores correspondientes.
Procrastinación
Ya sea por una sensación de desbordamiento o porque nos
rendimos, dejar todo para después suele ir acompañado de situaciones
estresantes. Aquí tienes algunas flores que pueden ayudarte:
- Hornbeam,
si el día se presenta como una montaña insuperable;
- Wild
Rose, cuando te falta motivación para hacer algo;
- Olive,
cuando te sientes demasiado cansada para actuar.
Prisa
Por el contrario, querer ir demasiado rápido y demasiado
lejos puede ser la causa y consecuencia del estrés. Las flores más adecuadas en
este caso son:
- Impatiens,
para quienes no toleran la lentitud de los demás y viven sus vidas en mil
revoluciones;
- Vervain,
cuando nuestro entusiasmo y compromiso nos llevan a un ritmo demasiado
acelerado;
- Oak,
para evitar una sobrecarga de trabajo, más allá de nuestra fuerza.
Dispersión
Además, no terminar nuestras tareas antes de empezar otras,
dejar que nuestras obligaciones se alargen, no saber cómo priorizar, son
hábitos que nos hacen perder el tiempo y aumentan nuestro estrés. En este caso, os aconsejo:
- Wild Oat,
cuando nos enrolamos en varias batallas pero no nos entregamos completamente
a ninguna;
- Scleranthus,
cuando tenemos dificultades para elegir y tardamos demasiado en decidir;
- Clemátide,
para cuando experimentamos dificultades para concentrarnos en una tarea, que se
hace pesada.
Como siempre os digo, otras flores podrían considerarse, según cada caso. Pero podéis empezar por estas, como primera pista.
Fuentes:
- BACH
Edward, Los Doce Sanadores, Macro Editions 2012.
- SCHEFFER Mechthild, La Terapia Floral de Bach, teoría y práctica, Urano 1992.
Foto: Jill Wellington de Pixabay

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