Oligoelementos para la gestión del estrés

Los oligoelementos son minerales en pequeñas partículas que forman parte de nuestra dieta. Juegan un papel principal en las reacciones químicas de nuestro cuerpo, lo que permite su buen funcionamiento. Sin embargo, también podemos usarlos para gestionar nuestro estrés. Solo debemos saber cuáles elegir y cómo tomarlos.

Elementos traza

También conocidos como "oligoelementos", son minerales en cantidades infinitesimales que ingerimos a través de los alimentos. Se dividen en macroelementos (potasio, sodio, calcio, cloro, fósforo, azufre y magnesio), y oligoelementos (hierro, cobalto, cromo, cobre, manganeso, molibdeno, selenio, zinc, yodo o flúor), dependiendo de su presencia mayor o menor en el organismo. Sin embargo, hablamos de  oligoelementos de forma genérica para todo el grupo de minerales dietéticos.

La importancia de estos elementos, que son esenciales para la nutrición, radica en su papel como "cofactores" de enzimas, ayudándoles a cumplir sus funciones. Así, gracias a los elementos traza, pueden producirse reacciones bioquímicas, como la síntesis de dopamina.

Su acción sobre el terreno

La acción de los oligoelementos no es sintomática, sino que pretende regular el "terreno". Esto significa que estos elementos actúan a nivel de las reacciones intracelulares responsables de las distintas funciones del cuerpo. Esto incluye la transmisión nerviosa y la producción de hormonas que regulan el estrés.

Además, es importante saber que no se trata de un enfoque cuantitativo, sino de uno cualitativo. Por tanto, el objetivo no es restaurar ciertos niveles de minerales en el cuerpo, sino asegurar su presencia en el formato adecuado. Para ello, los elementos traza se presentan principalmente en forma de "gluconatos", lo que garantiza su acción catalítica.

Oligoelementos para el estrés

Así que, como hemos visto, los elementos traza tienen un mayor trasfondo que la acción superficial; algunos, por su acción, están indicados para la gestión del estrés.

Por ejemplo,  el manganeso y el magnesio están indicados para el insomnio. Sin embargo, el primero será más relevante para personas con tendencia a la hiperactividad, mientras que el segundo será más recomendable para personas mayores o muy cansadas.

Por su parte,  el cobalto es un gran regulador del sistema nervioso y cardiovascular, además de participar en la síntesis de vitamina B12. Por ello, se indica en las personas de mediana edad con tendencia a la hipertensión, a la fatiga y al estrés.

El fósforo, presente en todas las membranas celulares, participa en los intercambios entre células, como la conducción nerviosa. Para ello se indica en caso de pérdida de memoria y fatiga nerviosa.

Por último, los laboratorios ofrecen combinaciones de oligoelementos, como manganeso-cobre, indicadas por ejemplo para personas con temperamentos ansiosos.

Posología

Estos suplementos dietéticos suelen presentarse en forma de ampolla, aunque también pueden encontrarse en comprimidos o cápsulas. Sin embargo, el formato líquido siempre es preferible, ya que garantiza una mejor absorción.

Cada protocolo tiene su propio método de administración, pero a menudo las dosis se toman por la mañana con el estómago vacío y, a veces, por la tarde y la noche. En cualquier caso, es recomendable separarlos de las comidas y tomarlos sin la presencia de sustancias fuertes en la boca, como pasta de dientes o café.

Estos son, pues, algunos consejos sobre estos maravillosos aliados. Sin embargo, como siempre os digo, cada persona es única y hay que tener en cuenta todo un conjunto de variables antes de elegir los suplementos alimentarios. 


Fuentes

  • COLONQUES GARRIDO Josep, Oligoelementos y terrenos humanos, Ediciones Vedra, 2001.
  • LÉAUD-ZACHOVAL Dominick, La naturopatía al diario, Éditions Médicis, 2011.
  • Regivia Nutrición y Fitness

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