¿Ganas de azúcar? Las alternativas sanas
El antojo de azúcar suele acompañar a periodos de estrés, porque queremos energía rápida y consuelo. Sin embargo, conocemos de sobras las desventajas de este producto, por ello, buscamos alternativas saludables para calmar ese deseo. Pero debemos tener cuidado con ciertas alternativas llamadas "saludables" que pueden ser engañosas.
Los efectos nocivos del azúcar
En lenguaje coloquial la palabra "azúcar" hace referencia a todos el conjunto de carbohidratos, aunque "azúcar" sea realmente solo un tipo de este grupo de componentes de la alimentación. Pero a menudo nos referimos al azúcar refinado, extraído de la caña de azúcar o de la
remolacha, como "azúcar malo". Esto es debido al índice
glucémico de estos productos, lo que significa que elevan el azúcar en sangre. Esta hiperglicemia
fuerza el páncreas a producir insulina (hormona encargada de regular los niveles de zúcar en sangre),
y la glándula se acaba agotando. El resultado es la diabetes con todas las complicaciones que
conlleva. Además, el azúcar blanco afecta la acción de los glóbulos blancos, lo
que compromete la inmunidad, que ya está debilitada en caso de estrés.
Azúcar y estrés
En cuanto al sistema nervioso, numerosos estudios sugieren
la implicación del azúcar en problemas en este ámbito. Por un lado, el consumo
excesivo de azúcar altera la producción de dopamina, neurotransmisor ya carente cuando estamos en estado tensión durante un tiempo. Por otro lado, la
fatiga inherente al estrés requiere que busquemos una fuente de energía
disponible rápidamente. Los alimentos que contienen azúcar refinado satisfacen
esta necesidad, a pesar de que este pico de energía baja poco después, provocando
un nuevo antojo. Por tanto, es un círculo vicioso del que somos más o menos
conscientes, así como de los otros efectos nocivos del azúcar blanco.
Alternativas al azúcar malo
Ya os hablé en un otro artículo sobre productos que pueden sustituir al azúcar
blanco, cuestionando si todos son tan saludables como se dice. Efectivamente, se proponen substitutos, u otros tipos de azúcar en recetas supuestamente sanas.
El más evidente de estos productos es el azúcar moreno. De hecho, el azúcar
moreno real conserva todos sus oligoelementos y aporta al menos estos
nutrientes. Sin embargo, tiene el mismo índice glucémico que su versión
refinada, por lo que también es adictivo. Además, muchas veces este supuesto "azúcar moreno" ser
simplemente azúcar blanco coloreado. El verdadero azúcar moreno se obtiene de la
caña de azúcar y recibe diferentes nombres según su origen o proceso de
producción: panela, casonada, rapadura o moscovado, entre otros.
Por su parte, la fructosa, que era muy popular a finales del
siglo XX en las tiendas de productos dietéticos, no está exenta de riesgos. De
hecho, el consumo de este carbohidrato refinado procedente de la fruta, puede aumentar el
nivel de azúcar en el hígado y los niveles de triglicéridos en la sangre.
Por otro lado, hay edulcorantes de plantas que tienen
ciertas ventajas sobre el azúcar blanco. Este es el caso del xilitol, extraído
del abedul, o el eritritol, extraído de ciertos alimentos fermentados. El interés
de estas alternativas radica en su bajo índice glucémico.
Sin embargo, si realmente queréis usar un edulcorante
natural, la mejor opción es la Stevia.
Esta planta tiene un enorme poder endulzante y el índice glucémico más bajo.
Tanto es así que incluso los diabéticos la toleran. Sin embargo, tiene una
desventaja: su sabor es similar al de la regaliz, que no es adecuado para todo el
mundo.
Una vida sin azúcar
Puede parecer trágico dejar el azúcar, sin embargo, no
debemos olvidar que el azúcar de caña no apareció en nuestra dieta hasta el
siglo XVIII. ¡Deberíamos poder prescindir de él!
De hecho, no se trata de renunciar al sabor dulce, presente
de forma natural en ciertos alimentos, sino del azúcar refinado. Así que, un
plátano maduro o un puñado de dátiles pueden perfectamente calmar nuestros antojos.
Estas alternativas, además, nos proporcionarán oligoelementos que nos ayudarán
a metabolizar la glucosa. De hecho, hoy en día hay muchas recetas para hacer
postres sin azúcar utilizando ese tipo de ingredientes.
Además, una vez que rompemos esta diabólica espiral de
estrés-azúcar-estrés, optando por alimentos naturales y integrales, poco a poco
veremos nuestro antojo de azúcar disminuir y, en consecuencia, nuestra tolerancia al
estrés aumentar. Y sino, siempre tendremos las Flores de Bach para ayudarnos a gestionar nuestros antojos.
Fuentes:
- CARR
Allen, Bon sucre, mauvais sucre, Pocket, 2020.
- DUFTY
Willian, Sugar Blues, Warner Books 1976.
- https://planet-vie.ens.fr/thematiques/sante/le-fructose-benefices-et-risques
- https://www.osteoetplus.com/sucre-nefaste-pour-bon-systeme-immunitaire-4833/
- https://www.la-vie-naturelle.com/blog/post/erythritol-edulcorant

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