Yemoterapia para promover la relajación
Desde que el homeópata belga Pol Henry creó la yemoterapia en 1960, el uso de brotes vegetales se ha generalizado. Entre sus muchas aplicaciones se encuentra, sin duda, la búsqueda de la relajación. Así es como ciertos brotes jóvenes pueden ayudar a gestionar el estrés, y también a aliviar sus daños.
¿Por qué, brotes vegetales?
La Yemoterapia es una rama de la fitoterapia, que utiliza
los brotes jóvenes de las plantas. El interés por utilizar estas
partes sensibles se debe a su estado embrionario, donde está presente el
potencial medicinal de toda la planta. Esto es lo que se conoce como el "totum"o
totalidad, que otorga a los brotes macerados más propiedades que los extractos
de las hojas, flores, frutos o raíces de la misma planta por separado. Así, el brote de
tilo, por ejemplo, contiene tanto la virtudes de la albura como de la flor.
Además, esta naturaleza embrionaria implica una energía particular que es propia de la yemooterapia.
En el contexto de la gestión del estrés, la variedad de
propiedades en un solo brote, o en un complejo de gemmas, simplifica el
protocolo a seguir.
Los brotes vegetales para el estrés
El brote de higuera suele considerarse el brote vegetal de la relajación por excelencia. De
hecho, su naturaleza yin la hace muy eficaz para combatir trastornos nerviosos
como la depresión. Este remedio también tiene una acción sobre los sistemas
digestivo y circulatorio, que suelen verse alterados en estados de estrés.
Por su parte, el brote de tilo tiene una acción calmante y aporta
beneficios en cuanto al sueño. A esto se suma su acción sobre las
palpitaciones, lo que lo hace muy útil para los temperamentos nerviosos.
Brotes vegetales para aliviar trastornos asociados al estrés
Otros macerados de brote, menos comunes, pueden ayudarnos a
superar los daños colaterales que nos causa el estrés. Estos son algunos
consejos:
- Insomnio:
flor de lima.
- Fatiga:
grosellero negra, roble, secuoya.
- Trastornos
cardiovasculares: espino albar, muérdago, lila, olivo.
- Debilidad
inmune: aliso glutinoso.
- Erupciones:
cedro.
- Trastornos
de la memoria: ginkgo, olivo.
- Trastornos
digestivos: romero, saúco, arándano.
Cómo y cuándo tomarlos
Hay varios laboratorios en el mercado que proponen macerados
de yemas. Ya sea como planta individual o como complejo, la oferta es amplia.
Además, algunas marcas proponen sinergias vegetales que incluyen brotes. De
manera similar, existen fórmulas que combinan estos brotes jóvenes con aceites
esenciales. Las posibilidades son infinitas.
La elección dependerá, como siempre, de cada caso
particular, de las necesidades, así como de la ingesta paralela de otros
suplementos o medicamentos.
En cuanto a la dosis, el laboratorio que fabrica estos
suplementos alimentarios debe indicarlo en el envase del producto, y os recomiendo seguir estas indicaciones sin exceder la dosis. Sin embargo, en
general, los macerados de brotes vegetales se toman en tres dosis al día, empezando con
cinco gotas por dosis. Esta dosis puede aumentarse gradualmente hasta 15 gotas
por dosis. En caso de duda, es recomendable buscar asesoramiento profesional.
Precauciones
La yemoterapia no tiene contraindicaciones mayores. Sin
embargo, algunas fuentes desaconsejan ciertos macerados en caso de embarazo,
cáncer hormonal, toma de anticoagulantes o medicamentos para el corazón, o en
caso de desequilibrios endocrinos. Por eso el consejo de un profesional es
relevante.
Finalmente, y como siempre, tomar brotes vegetales para relajarse debe formar parte de un plan general de acción. Esto debe incluir una revisión del estilo de vida, para apoyar la acción de la yemoterapia.
Fuentes:
- https://www.herbalgem.fr/fr/
- https://therapeutesmagazine.com/

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