Flores de Bach para la eco-ansiedad

La angústia climática constituye hoy en día un factor más de estrés entre los ya existentes.  ¿Y si probáramos las flores de Bach para aliviar la eco-ansiedad?

En efecto, como si la vida no proporcionara suficientes motivos de estrés, la angústia frente a un medio ambiente que se deteriora inexorablemente, o"Solastalgia", llega para instalarse. Este fenómeno se está desarrollando en paralelo a la Colapsología, que anuncia el fin del mundo, tal y como lo conocemos. Los medios alimentan sin escrúpulos esta idea, bombardeándonos noticias sobre los múltiples desastres ecológicos que sufre el planeta. Sin embargo, muestran mucho menos entusiasmo por mostranos las soluciones que ya existen y que se están aplicando, contribuyendo a nuestra desesperación.

Para quienes tenemos la sensibilidad a flor de piel, estas funestas noticias e informaciones son difíciles  de sobrellevar, así como para quienes ya soportan una carga mental pesada, o están en proceso de burnout. Por suerte, tenemos las Flores de Bach para ayudar a transformar estas emociones derivadas de la eco-ansiedad.

Miedo

El signo más evidente de esta perturbación es, en general, el miedo al futuro. Nos preocupa saber que no existe el planeta B, y que estamos corriendo hacia el cataclismo. Para el miedo por nuestra propia supervivencia, Mimulus puede ser muy tranquilizador. De hecho, esta flor nos da confianza y nos ayuda a poner las cosas en perspectiva. Por su parte, Red Chestnut puede transformar nuestra preocupación por el mundo que dejamos a nuestros hijos, en una vigilancia benevolente. Puede impulsarnos a actuar y participar activamente, ¿por qué no?, en iniciativas de cambio. Al mismo tiempo, nos ayudará a educar a nuestros pequeños bajo valores de desarrollo durable.

Impotencia

La impotencia también es un sentimiento clásico de las personas con ansiedad ecológica. ¿De qué sirve reciclar si hay gigantes que contaminan sin pudor y sin castigo? Beech nos ayuda a calmar a este crítico enfadado y a analizar a estos contaminadores, para evitar hacerles el juego. Nuestra impotencia puede venir de ver que quienes nos rodean no se preocupan tanto como nosotros. En este caso, Vervein nos ayudará a librar nuestra batalla sin intentar imponerla a los demás, simplement confiando en dar ejemplo. Sin embargo, si esta sensación de impotencia degenera en desesperaciónSweet Chestnut nos mostrará la luz al final del túnel.

Culpa

A esta ansiedad se le puede añadir un sentimiento de culpa, por no contribuir lo suficiente a un mundo más ecológico. Para ello, Pine puede acudir al rescate, ayudándonos a cuestionarnos de una manera más saludable. Esto puede ser una motivación más para cambiar nuestros hábitos y formar parte de la solución. Además, si decicimos actuar, Walnut nos ayudará a ignorar los mensajes desalentadores de quienes nos rodean.

Duelo

Finalmente, a un nivel más subliminal, nuestra angustia puede ser el duelo de un mundo que nunca volverá. Atrás quedaron los días despreocupados en los que no cuestionábamos la huella de carbono de nuestro vuelo a Brasil. En este caso, la melancolía puede ser aliviada por Honeysuckle, lo que nos llevará a aceptar la nueva realidad. Además, la Estrella de Belén, la flor clásica del duelo, nos ayudará a pasar página.

Por otra parte, si sospechamos que estamos en negación, Agrimony puede ayudarnos a despertar nuestra  conciencia. Al contrario, si nos obsesionamos, el Chestnut Bud calmará estos pensamientos parasitarios.

Además de las esencias florales, hay acciones que también pueden ayudarnos a gestionar nuestra eco-ansiedad. Por ejemplo, disfrutar de la naturaleza que aún nos queda practicando la silvoterapia o baños de bosque. Esto nos permitirá celebrar la vida, en lugar de encerrarnos en el fatalismo. En cualquier caso, debemos aferrarnos a ella y alimentar la esperanza. Porque, como dijo un hombre de fe:

"Si me dijeran que el fin del mundo es mañana, seguiría plantando un árbol" (Martín Lutero)


Fuentes:

Foto: Image de Dragana_Gordic sur Freepik

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