Herramienta anti-estrés nº 7: aceites esenciales en olfacción

Nada es más práctico, como herramienta antiestrés, que llevar en el bolso una botella de aceites esenciales para usar en olfacción. Unas pocas respiraciones en un  momento preciso pueden ayudar a aliviar las emociones abrumadoras de los momentos difíciles. Sin embargo, debemos saber elegir los aceites y usarlos debidamente. 

¿Por qué en olfacción?

Nadie es ajeno al efecto emocional que puede causar un olor. La rememoracion instantánea de un recuerdo nos acomete en el mismo instante en el que acercamos ciertas fragancias a la punta de la nariz. Este poderoso poder de evocación se debe al vínculo directo entre nuestro órgano olfativo y el cerebro. De hecho, la mucosa de las fosas nasales contiene neuronas que capturan las moléculas aromáticas que  inspiramos. Luego, esta información llega directamente al sistema límbico a través del bulbo olfativo. Finalmente, dentro de este sistema está la amígdala, que es responsable de procesar la información y generar una respuesta.

En resumen, los olores no necesitan ser transportados por la sangre por todo el cuerpo para llegar al cerebro. Así, esto explica la rapidez del efecto de los aceites esenciales en el olfaction y su utilidad como herramienta antiestrés.

Los aceites esenciales imprescindibles

Existen muchos aceites esenciales que pueden ayudarnos a gestionar los momentos de tensión, de una forma u otra. Dependiendo de nuestra respuesta al estrés, o del estilo de Coping, elegiremos aceites que sean más o menos calmantes, tónicos nerviosos o que equilibren el sistema cardiovascular. Cada caso es diferente y único. Ahora bien, si tuviera que elegir tres imprescindibles, serían estos:

  • Lavanda verdadera (Lavandula angustifolia)

Sin duda, es el aceite esencial más popular y versátil. De hecho, sus propiedades se extienden a la esfera de la piel, del sistema respiratorio y, por supuesto, del sistema nervioso. Por ello, suele indicarse para aliviar la ansiedad y la inquietud, y para ayudar con el estrés y el insomnio. Sin embargo, es importante saber que puede ser alergénica si se usa con demasiada frecuencia, como suele ocurrir. No debe confundirse con la Lavanda Aspica, que es más adecuada para eliminar la toxicidad (picaduras de insectos), ni con el Lavandin, que actúa mejor como analgésico muscular.

  • Petit Grain Bigarade (Citrus aurantium ssp amara)

Absolutamente mi favorito, como el de muchos perfumistas, ya que se usa mucho para la fabricación de cosméticos, porque huele divino. Sin embargo, la reputación de este aceite, que proviene de la destilación de las hojas y brotes jóvenes del naranjo, se debe más bien a sus propiedades sedantes. Por eso se recomienda encarecidamente en caso de insomnio, estrés o fatiga mental. Personalmente, me parece muy eficaz para calmar la ansiedad. 

  • Manzanilla Noble (Chamaemelum nobile)

Un verdadero remedio de emergencia aromática, este aceite es esencial en caso de shock emocional. A inhalar inmediatamente en situación de crisis, aunque a la persona no le guste demasiado el olor a manzanilla. De hecho, sus cualidades sedantes y analgésicas lo convierten en un aceite de primera línea para picos de estrés y momentos de ansiedad aguda. 

Otras alternativas

  • Pícea negra (Picea mariana)

Es muy conocida por sus propiedades anti-catarrales, que la convierten en una favorita en sinergias invernales. Sin embargo, este aceite también tiene un efecto "cortison-like", que actúa en casos de astenia profunda o agotamiento. Así, en situaciones de estrés tipo yin o en la fase de burnin, puede ayudarnos a volver al buen camino. Está especialmente indicado para quienes se ponen de mal humor debido a una fatiga profunda y para las víctimas de la procrastinación. Sin embargo, no se debe abusar de la olfacción de este aceite, ya que podría causar dolores de cabeza.

  • Yuzu (Citrus junos)

Para los amantes de los cítricos, aquí tienes una deliciosa alternativa a la bergamota o a los aceites esenciales derivados del naranjo. Con un aroma mezcla de Neroli, Mandarina y Petit Grain, el Yuzu modera poderosamente el sistema nervioso central. De hecho, este aceite actúa en caso de agitación, ira o incluso tristeza. También puede ayudar a aliviar los trastornos del ritmo cardíaco.

  • Sándalo amarillo (Santalum austrocaledonicum)

Menos costoso que su primo sándalo blanco, este aceite tiene un efecto calmante sobre el sistema nervioso. Cardiotónico, puede ayudar a aliviar la fatiga cardíaca. Además, actúa sobre la astenia nerviosa, lo que la convierte en un buen aliado en la fase de burnin. Por último, el sándalo amarillo es una buena alternativa al Ylang-ylang, en caso de astenia sexual y frío. De hecho también se usa para problemas de próstata.

¿Cómo realizar la olfacción?

  • En difusión aérea: usando un difusor en la habitación, idealmente un nebulizador, pues respeta mejor las propiedades de los aceites esenciales. Un cuarto de hora es suficiente para poder disfrutar de los beneficios de las esencias.
  • En olfacción directa: colocando la botella a 4-5 cm de nuestras fosas nasales. Podemos inhalar de 5 a 6 segundos y exhalar durante el mismo tiempo, repitiendo durante no más de 5 minutos. Para efectos duraderos, la olfacación puede realizarse tres o cuatro veces al día.

En ambos casos, exceder los tiempos indicados puede saturarnos y causar efectos no deseados como dolores de cabeza o alergias. Además, siempre es recomendable comprobar las contraindicaciones de cada aceite esencial para poder usarlos de forma segura.


Fuentes:

  • BADOUX D., BREDA M.L. Aceites esenciales quimiotipados, Editions Amyris, 2019.
  • CANAC Patty, ROUX-SITRUK Danielle, Olfactoterapia, los superpoderes del olfato en nuestro bienestar, Alpen Editions 2019.
  • DAVIS Patricia, Aromaterapia de la A a la Z, The C.W. Daniel Company Limited, 2000.
  • LAWLESS Julia, La enciclopedia de aceites esenciales, Element Books Limited, 1999.

Foto: https://www.pexels.com/photo/woman-smiling-holding-a-bottle-of-essential-oil-3969197/


Comentarios