Flores de Bach para el estrés familiar

A medida que el estrés profesional disminuye con la anticipación de las fiestas, surge el estrés familiar. Aunque nuestros seres queridos suelen ser una fuente de alegría, a menudo nos generan también cierto nivel de tensión. Preparar cenas, anunciar noticias y afrontar viejos conflictos son ingredientes habituales en las comidas familiares. Por suerte, las flores de Bach se invitan al banquete para ayudarnos a digerir el trago.

He aprendido muchas cosas especializándome en gestión del estrés y acompañamiento al burnout. Entre ellas, está el hecho de que no podemos disociar las diferentes fuentes de estrés en la vida. De hecho, el estrés profesional y el estrés familiar están vinculados simplemente porque ocurren en la misma persona. Sin embargo, en algún momento predomina uno u otro y las celebraciones de fin de año son un momento propicio para el resurgimiento las tensiones familiares.

Por suerte, las Flores de Bach llegan como estrellas brillantes para sembrar ese amor del que tanto se habla en Navidad.

Para soportar reuniones

A pesar de la convivialidad característica de la Nochevieja en grupo, ciertas personas no nos sentimos del todo cómodas en la multitud. Aunque no tengamos nada en contra de nadie, no encontramos fácilmente nuestro lugar en la dinámica de un clan. Sin embargo, una se siente obligada a asistir a las reuniones de su tribu. De hecho, no tenemos una buena excusa para no ir, y tampoco deseamos perder el vínculo con nuestros seres queridos.

En efecto, las comidas festivas pueden causarnos mucha ansiedad. Podemos sentirnos fuera de lugar, y podemos aburrirnos hasta la muerte. Si encajáis en esta descripción, os recomiendo encarecidamente Water Violet. Este elixir puede ayudar a acortar la distancia entre una y sus semejantes, y a descubrir lugares comunes insospechados. Probablemente nunca seremos el alma del grupo, pero quizá la noche no nos parecerá tan larga.

Soportar a los insoportables

Por otro lado, podemos tener un cuñado, una prima o un sobrino que no tragamosNo soportamos sus chistes, sus monólogos ni sus aires de superioridad. Hay algo en ellos que nos exaspera. Pero no es cuestión de montar un escándalo poniéndolos en su sitio, pues no queremos estropear la comida familiar. Sin embargo, es difícil tragar la más mínima gamba cada vez que habla. En estos casos, Beech es nuestro salvador. Sin necesidad de hacer mucha introspección, este elixir puede hacernos más tolerantes con los defectos de los demás. Esto se hace queriéndonos un poco más, lo cual disuelve el juicio hacia quienes nos rodean.

Para superar rivalidades fraternales

Creemos que hemos dejado atrás los viejos celos con nuestros hermanos, hermanas u otros seres queridos. Pero después de dos copas de vino espumoso, a veces sentimos que afloran amargas emociones del pasado. Aquellos y aquellas con los que crecimos a menudo desencadenan en nosotros inseguridad u otra fuente de frustración. Sabemos, como adultos, que las comparaciones no tienen sentido, y aun así, no podemos evitar odiar un poco, en silencio, la gracia emblemática de nuestra hermana para vestirse. No tenemos corazón para admitirlo, pero nuestra sonrisa forzada no se le escapa de nadie. Además, nos culpamos porque, a pesar de todo, nos importa la hermana. Ante este tipo de emoción, Holly es nuestra flor. Representa el amor universal, el amor que comienza con el amor propio. Porque es aceptándonos que podemos amar a los demás sin que nos coman los celos.

Soportar la ausencia de quienes ya no están

Es una gran fuente de ansiedad la perspectiva de celebrar la Navidad con la familia sin la presencia de un ser querido que nos haya dejado. Tememos la posibilidad de ver la silla de esta persona, vacía o ocupada por alguien más. Nada puede consolarnos de su dolorosa ausencia en estos días de fuerte carga emocional y familiar. Sin embargo, sabemos muy bien que este alma que nos observa desde algún lugar querría vernos felices. Fácil de decir, pero la emoción es fuerte.

A menos que recurramos a la Estrella de Belén , que puede ayudarnos a superar nuestro dolor. No se trata de olvidar, pues sería imposible. Más bien, es cuestión de aceptar este cambio, intrínseco a la vida, que es la muerte. Este elixir también nos invita a sentir gratitud de haber tenido a esta persona en nuestras vidas durante un tiempo. Con su ayuda, será más fácil brindar por su memoria, volver al momento presente y construir hermosos recuerdos con quienes todavía están aquí.

Para hacer las paces

Por último, hay mucha gente que se muestra inquieta con las reuniones familiares porque siempre acaban en pelea. Desgraciadamente, el exceso de alcohol suele elevar el tono, y todo un repertorio de reproches se presenta a la mesa. A veces el origen de la discusión es una historia antigua y tonta que se remonta a décadas. Pero esta pequeña herida mal curada se abre bajo los efectos de los excesos, y se desata una pelea que nunca termina. "Me dijiste eso, me hiciste aquello... ¡con todo lo que he hecho por ti!" Este sentimiento de injusticia suele experimentarse dentro de los núcleos familiares.

Chicory nos ayuda a perdonar y a dejar estar. Es el elixir del amor incondicional, aquel que da sin esperar nada a cambio. A los escépticos de esta idea, me gustaría deciros que sin este sentido de incondicionalidad, la filiación familiar no sería posible. Por eso, es necesario superar nuestro resentimiento y entender que todos hacemos lo que podemos en cada momento, y muchas veces lo hacemos mal. Todos.

Solo me queda desearos unas felices fiestas ¡y un 2022 lleno de esperanza y felicidad!


Fuentes:

  • BACH Edward, Los Doce Sanadores, Macro Editions 2016.
Foto: 
Image de DC Studio sur Freepik

 

Comentarios