Dejar ir, sí pero, ¿cómo?

A menudo nos dicen que “dejemos estar el asunto” para aliviar el estrés, pero no cómo hacerlo. Además, no necesariamente se nos explica qué implica el dejar ir. Os invito a explorar este concepto como las ayudas naturales para conseguirlo.

"No te preocupes", "deja de pensar en ello una y otra vez" o "para el carro" son consejos habituales de quienes nos rodean cuando nos ven al límite. Sin embargo, estas palabras amables no siempre vienen acompañadas de un manual de instrucciones. Al final, es como decirle a una persona estresada "no te estreses". Sí, nos gustaría salir de la espiral infernal que nos lleva vertiginosamente hacia el agotamiento. Pero es difícil cambiar hábitos solo a base de intención, aunque esta sea necesaria como punto de partida.

De hecho, tendremos que buscar aliados. Entre ellos contamos con soluciones naturales, que actúan sobre las emociones y el comportamiento. En mi último artículo, te hablé de aceites esenciales en olfacción como herramienta para gestionar el estrés. Además, he hablado varias veces en este blog sobre las flores de Bach como remedios para modular las emociones. Hoy os ofrezco una selección especial de "dejar ir". Pero primero, veamos a qué nos referimos con eso.

¿Qué es exactamente dejar ir?

Por un lado, este concepto tiene algo que ver con el momento presente y la aceptación de la realidad tal cual es. Es el famoso "no esperes que las cosas sean como quieres, deséalas como son." Eckhart Tolle, un autor canadiense, popularizó esta idea de conectar con el momento presente y aceptarlo plenamente. Este sería el camino hacia el despertar a una vida de plena conciencia. Sin embargo, la ilusión de una vida mejor a menudo nos empuja a forzar las cosas. Luchamos contra lo que nos ocurre hasta el agotamiento y la frustración. Estos estados, como sabes, no son ajenos al burnout.

Por otro lado, está el miedo a una futura catástrofe imaginaria, que nos hace querer controlarlo todo. Desde la evolución de nuestros hijos hasta nuestra trayectoria profesional, queremos asegurarnos siempre de que estamos sujetando firmemente las riendas de nuestras vidas. Sin embargo, sabemos que esto no es posible, porque hay variables que no podemos controlar. Por tanto, se necesita una buena dosis de fe para poder confiar en la vida y en los demás, y dejar que las cosas se resuelvan solas.

Por último, bajo la influencia de nuestra sociedad, que está muy centrada en el rendimiento y la productividad, a menudo vivimos bajo la impresión de que no estamos haciendo lo suficiente. De hecho, nos bombardean constantemente con imágenes publicitarias de la familia perfecta, el cuerpo perfecto o el éxito profesional. Como resultado, consciente o inconscientemente, nos comparamos con estos modelos imposibles, aunque sepamos que son utópicos, haciéndonos sentir que no somos  suficiente. Por tanto, hay un trabajo a realizar en el ámbito de la autoestima para no caer en la trampa de estos mensajes engañosos.

Autoconfianza

A menudo pienso que lo único contra lo se lucha en la vida es contra la propia persona. Somos los principales verdugos de nuestra existencia, y una vez que nos liberamos de dictador interno, las cosas se ponen ellas solas en su lugar. “Ayúdate y el cielo te ayudará". Para dejar de vivir bajo este yugo interno y dejar ir, Vine es el elixir floral ideal. Por su parte, el aceite esencial de Laurel noble en olfacción actúa en caso de miedo al fracaso, temor que puede deberse, al mismo tiempo, a una auto-exigencia exagerada.

Confianza en los demás

Es perfectamente legítimo preocuparse por sus seres queridos y querer ayudarles. Pienso especialmente en padres de niños o adolescentes difíciles. Tomar las riendas de su desarrollo forma parte de las responsabilidades de una crianza saludable. Sin embargo, a veces esta preocupación adquiere dimensiones desproporcionadas, hasta el punto de sabotear, paradójicamente, su capacidad de evolución. A veces tenemos que soltar nuestro control sobre los demás para que estos puedan encontrar sus propios recursos. Para esto, el elixir floral Red Chestnut es el más adecuado. En olfacción,  el Mirto verde ayuda a quienes viven en ansiedad permanente, por un ser querido u otra causa.

Confianza en el futuro

Este es el lado espiritual del dejar ir. Como comenté antes, a veces nos encontramos bajo el condicionamiento de circunstancias que no podemos controlar. En consecuencia, para poder navegar en este mundo caótico y dejar de intentar controlar futuro incierto, necesitamos fomentar la esperanza. Las religiones han cumplido este papel, a lo largo de la historia. Hoy en día, tenemos otras opciones para convivir con la incertidumbre. Entre las flores de Bach, Sweet Chestnut nos muestra la "luz al final del túnel" en los momentos más oscuros o de desesperación. La olfacción del aceite esencial de Incienso, por su parte, nos ayudará a conectar con nuestra esencia y a confiar al Universo todo lo que no está en nuestras manos.

Respecto a esto, me gustaría dejaros una cita que me inspira:

"No es necesario que salgas de casa. Quédate a tu mesa y escucha. Ni siquiera escuches, espera solamente. Ni siquiera esperes, quédate completamente solo y en silencio. El mundo llegará a ti para hacerse desenmascarar, no puede dejar de hacerlo, se prosternará extático a tus pies."

Meditaciones sobre el pecado, el sufrimiento, la esperanza y el verdadero camino, Franz Kafka

 

Fuentes:

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