10 signos físicos de alerta de estrés
Diversos signos físicos pueden alertarnos sobre el estrés. Algunos son evidentes, otros menos. En cualquier caso, nos advierten que estamos ignorando un estado de tensión que no debería durar en el tiempo. Estos son mi "top diez".
Abril es el mes de la "conciencia del estrés".
Puede parecer obvio para algunos reconocer este estado de
alerta. Sin embargo, muy a menudo desatendemos signos de estrés, porque forman parte de nuestra "normalidad", y aprendemos a ignorarlos. Esto es
peligroso porque, cuando se vuelve crónico, el estrés puede tener consecuencias
perjudiciales. Para evitar llegar a este punto, es el cuerpo quien da la
alarma con el fin de llamar nuestra atención sobre este estado dañino, que no debería
durar con el tiempo.
Ya he hablado en otro artículo de las advertencias
físicas y emocionales más habituales frente a un riesgo
de agotamiento. Hoy me centro en los "diez
principales" signos físicos de alerta de estrés y sus causas.
1. Dolores de cabeza
La cefalea tensional es un tipo de dolor de cabeza provocado por la tensión de los músculos del cuello y la cabeza, causada, entre otras cosas, por el estrés. No es migraña, y no va acompañada de pródromos ni de otros síntomas típicos de esta condición. Sin embargo, puede ser muy incapacitante y volverse crónica. En medicina tradicional China, es un signo clásico de congestión hepática, órgano my vinculado al estrés, según esta disciplina.
2. Piel atópica
El eccema, la psoriasis y otras afecciones cutáneas son
trastornos que suelen desencadenarse en un estado de agitación. En general, son condiciones inflamatorias, muy a menudo relacionadas con el síndrome de intestino
permeable, que también es consecuencia del estrés. Normalmente, se culpa a
alimentos alérgicos típicos como productos lácteos, cacahuetes o trigo. De
hecho, en personas propensas a problemas cutáneos, estos alimentos deben
evitarse. Sin embargo, no olvidemos que las inflamaciones del cuerpo son controladas
por las glándulas suprarrenales, que solicitadas en exceso en momentos de
estrés.
3. Tics
De una manera casi caricaturesca, los tics forman parte de
la representación que todos tenemos de un individuo estresado. De hecho, es una
imagen basada en la realidad, pues es una consecuencia bien conocida de la carencia en Magnesio,
mineral que contribuye tanto a la relajación muscular como a una buena conducción
nerviosa. No es sorprendente que, en este estado, experimentemos temblores
musculares, incluyendo tics.
4. Calambres
En la misma lógica que los tics, los calambres son el
resultado de una deficiencia de magnesio, mineral que escasea en el organismo en tiempos de
estrés. El cuadro empeora cuando nuestra ingesta dietética de este mineral es insuficiente, lo cual es muy habitual.
5. Síndrome de piernas inquietas
Esta molesta condición, que ocurre más bien por la noche, en
reposo, puede estar causada por una falta de dopamina, neurotransmisor alterado en un estado de
estrés. De hecho, en la fase de "resistencia", la dopamina
empieza a bajar y puede, entre otras cosas, causar este síndrome. La cafeína
(que se consume en exceso en situaciones de estrés) es el principal
desencadenante.
6. Cólicos
La relación entre el cerebro y el sistema digestivo, a
través del nervio vago, que tanto se ha explorado en los últimos tiempos,
explica las manifestaciones del estrés en la digestión. Cólicos, pero también
flatulencias o dolor de estómago son signos clásicos de un cuerpo
estresado. En medicina tradicional China, se dice que el hígado (que gestiona la
frustración y la irritabilidad) ataca el bazo (sistema digestivo) cuando está
sobrecargado. El síndrome de intestino irritable y el intestino permeable
también son causa de cólicos y están estrechamente vinculados con el estrés.
7. Hemorroides
Es una perturbación que puede ser causada, directa o
indirectamente, por un estado de estrés. Por un lado, la hipertensión y la
inflamación de las venas del ano son consecuencias típicas del
estrés. Por otro lado, esta condición está muy relacionada con el
estreñimiento, causado por una mala alimentación, demasiado acidificante,
desarreglo típico en personas desbordadas o bajo tensión. Una vez más, podemos
pensar en un desequilibrio del hígado, que gestiona el estrés, como hemos visto, según la MTC.
8. Caída del cabello
Aunque todos perdemos cabellos a diario, un episodio de estrés
puede precipitar esta pérdida de forma dramática. Esto se debe a la falta de
minerales, especialmente magnesio (¡sí, él otra vez!) tan solicitado en un estado de estrés.
9. Malestar vagal
A menudo se confunde con el vértigo, siendo la principal
causa de síncope. Ocurre cuando el nervio vago (que conecta el cráneo con el
sistema digestivo) está sobrecargado, causando desmayos. Aunque sea breve y, en
general, benigno, puede resultar bastante alarmante. En cualquier caso, indica
un desequilibrio y puede desencadenarse por fatiga, presión arterial baja,
problemas de sueño o jet lag, entre otros. Como sabes, todos estos estados se
encuentran en casos de estrés.
10. Necesidad frecuente de orinar
Menos evidente que otros signos, ir al baño con demasiada
frecuencia puede deberse a un estado de estrés. Por un lado, puede deberse al
consumo excesivo de café, que tiene un efecto diurético y que se utiliza ante
la fatiga que acompaña al estrés. Por otro lado, puede que nuestros riñones y
glándulas suprarrenales (que secretan hormonas mediadoras del estrés) estén
sobrecargados de trabajo, lo cual es inevitable en estados de tensión.
Si, a pesar de todo, nos negamos a escuchar a nuestro
cuerpo, además de ignorar nuestros signos de estrés, tarde o temprano
será necesario ir al médico. Por otro lado, la remediación temprana de estos
signos y de sus causas, tan pronto como aparecen, es posible con la ayuda de
métodos naturales.
Fuentes:
- COURTENEY
Hazel, 500 de los consejos de salud más importantes que jamás
necesitarás, Cico Books, Londres 2001
- https://www.stress.eu.com/comprendre-le-stress
- https://stress.app/blog/fr/hemorroides/
- https://medlineplus.gov/
Foto: Image de freepik

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