CBD: ¿aconsejado para calmar el estrés?


Hace tiempo que escuchamos hablar sobre los posibles beneficios del cannabis para el dolor y el estrés, a pesar de ser una sustancia ilegal en la mayoría de países. Sin embargo, últimamente el CBD, un derivado con propiedades similares, sin efectos tóxicos ni adictivos, está disponible en el mercado sin receta. Parece una panacea, pero ¿se puede confiar en él?

Pero, ¿qué es ese CBD del que todo el mundo habla?

El cannabidiol (CBD) es uno de los componentes del cáñamo (Cannabis sativa) del grupo cannabinoide. Esta molécula no tiene efecto narcótico y posee ciertas propiedades beneficiosas para la salud. Los productos de CBD contienen esta sustancia, disociada de otros componentes del cáñamo.

¿Cuál es la diferencia con el cannabis que se fuma?

Durante años, organizaciones como Cannabis Sin Fronteras están luchando por la regulación del mercado de esta planta. De hecho, el conflicto en esta batalla se debe al alto contenido de THC (Tetra Hidro Cannabinol) en el cáñamo. Este es otro componente del cáñamo, pero con efectos adictivos y tóxicos en ciertas personas y dosis, de ahí su diabolización. Sin embargo, a pesar de su mala prensa, los departamentos de oncología de ciertos hospitales utilizan cannabis que contiene THC.

No obstante, el CBD resuelve la oposición entre el uso medicinal y recreativo del cannabis. De hecho, los productos vendidos legalmente en Francia que contienen CBD no pueden contener más del 0,2% de THC. Por lo tanto, solo se utilizan con fines cosméticos o para promover el bienestar, de ahí su legalidad. No tienen un efecto psicotrófico.

¿Es realmente eficaz para promover la relajación?

Los estudios científicos aún son escasos, por lo que la profesión médica es cautelosa respecto a las propiedades de este cannabinoide. No obstante, los laboratorios que comercializan estos productos, así como muchos profesionales sanitarios, recomiendan el uso del CBD. Entre las principales condiciones que esta sustancia podría ayudar están el cáncer, la fibromialgia, la diabetes o la epilepsia.

Sin embargo, más allá del contexto médico, se recomienda el CBD para aliviar los problemas del ámbito psico-afectivo y nervioso. De hecho, es bien conocido por aliviar la ansiedad, los ataques de pánico o los trastornos del sueño. También ayuda a reducir las náuseas y los vómitos, ampliando su pertinencia el campo oncológico. Además, se dice que tiene una acción restauradora en ciertas alteraciones de la piel.

¿Cómo se puede consumir?

A pesar de su relativa novedad, se han desarrollado varios formatos para su consumo. Entre los distintos formatos podemos encontrar cremas cosméticas, e-líquidos para vapear, pasta comestible o incluso chicle. Sin embargo, las preparaciones en forma de aceite o cápsulas son las más adecuadas para una cura, ya que la dosis puede controlarse mejor.

El precio de un frasco de aceite de CBD de 10 ml puede oscilar entre 25 y 150 €, dependiendo de la calidad y el contenido de sus ingredientes activos. Puede parecer caro, pero cuando se trata de suplementos dietéticos, desaconsejo soluciones baratas. Desafortunadamente, la seguridad social no se hace cargo de estos productos porque son suplementos alimentarios o productos cosméticos. Sin embargo, el CBD se encuentra en algunos medicamentos administrados en farmacias, como el Epidiolex, para tratar la epilepsia.

¿Quién puede consumirlo?

En términos generales, no existen contraindicaciones para el CBD salvo su uso en el tratamiento de la epilepsia y los trastornos psicóticos. En este caso, se han reportado efectos secundarios como fatiga, pérdida de peso o diarrea. 

Además de estas circunstancias, deben tenerse en cuenta otros factores, como la ingesta de medicación (especialmente en un proceso oncológico) u otros suplementos alimenticios. 

Para finalizar, como con cualquier tipo de suplemento alimenticio, conviene integrar su consumo en el marco de un programa de bienestar con un seguimiento profesional.


Fuentes:

  • https://www.cbdcorner.fr/
  • https://www.sciencesetavenir.fr/
  • https://lecannabiste.com/
  • https://www.doctissimo.fr/

Foto: Image de freepik

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