Flores de Bach y Nutrición XXXIV: Water Violet, dar de comer a parte
En una ocasión, hace más de una década, fui a comer entre semana a un restaurante vegetariano en Madrid. Fui sola, pues estaba de paso en la ciudad, y me sorprendió el hecho de que había una media docena de comensales en el local, y todos sin excepción comían sin compañía. En ese momento me dije que los vegetarianos en este país éramos seres incomprendidos y solitarios, como los Water Violet. Aunque también se podría decir que los restaurantes omnívoros no proponían suficientes opciones vegetarianas para nosotros, los "bichos raros". De cualquier modo, estábamos condenados a que nos diesen de comer aparte. Afortunadamente, y con el auge globalizado del veganismo sobretodo entre los más jóvenes, los menús han evolucionado considerablemente, diversificándose y adaptándose a las nuevas demandas de consumo. Ello permite una inclusión de los que comemos de manera "diferente" en los festines "normales", integración que yo ya había conocido en mis años lon...