Alpiste: el tesoro de los canarios
Es una gracia común el apuntar con el dedo a un vegetariano diciendo “este come alpiste”, como si esta humilde semilla con la que tradicionalmente hemos alimentado a nuestros pájaros, fuera digna de desdén. Sin embargo, gracias a la reciente popularidad que ha adquirido la Phalaris canariensis, descubrimos qué poco fundamento tiene ese desaire. Si miramos su composición, el alpiste no tiene nada que envidiar a la más selecta de las semillas. Pues contiene un 56% de hidratos de carbono, un 15% de proteínas, un 12% de fibra y un 5% de grasas así como diversos minerales y vitaminas, entre ellos potasio (7 veces más que un plátano), calcio (más que la leche descremada), magnesio y ácido fólico. Su razonable contenido en fibra y en proteínas, algunas de las cuales (la lipasa, por ejemplo) actúan como enzimas digestivas, explican su beneficiosa acción sobre la digestión, particularmente de las grasas, otorgándole una buena reputación como lipolítico (quema-grasas) e hipolipemiante (reducien...