La mina de l'aigua radial (segunda entrega de "La Barcelona Sanadora")
Cuando salimos del cementerio, la imagen del nicho-santuario flota todavía en mi mente, incluyendo la presencia de un par de mujeres que, al tiempo que nosotros, sentados en el suelo, escribíamos deseos en los pequeños pergaminos, ellas honoraban la tumba del Santet con flores y velas. Hasta que llegamos al coche, el cual me saca del misterio del Santet para devolverme al misterio de la caja negra, que tan celosamente guarda su maletero. Una vez dentro, emprendemos un nuevo rumbo, hacia la montaña (!) según me anticipan Pedro y Andrea, y de camino paramos a dar cuenta de unos platos tibetanos en el "Katmandú" de Córcega con Bailén, para cargar pilas. Lo de la montaña era un poco exagerado, en realidad paramos en Vallcarca, territorio bastante desconocido para mí (soy más de mar, yo) y me conducen por una cuesta hasta llegar ante una finca de cierto aspecto gaudiniano, que nunca había visto. La casa es muy bonita, pero no entiendo qué hacemos aquí, no tiene pinta de hab...