"House en las misiones"

Estoy en Hanoi, capital de Vietnam. He venido a hacer un curso de acupuntura en un hospital público. Voy a estar tres semanas, llevo 2 días y, antes de que me acostumbre a esto, quiero plasmar las primeras impresiones de recién llegada.
Por suerte el Jet-lag no me ha dado muy duro ya que venía de dos meses super estresantes en Barcelona, y de dos días de viaje sin dormir bien. Así que al llegar aguanté hasta la noche para poder dormir de un tirón. Funcionó ya que mis biorritmos se han ajustado al nuevo horario y tengo la cabeza fresca.
Lo primero que me vino a la mente cuando llegué al hospital fue una imagen de película de misioneros: un edificio en estado decadente, colas de enfermos, gritos, olor a humedad y confusión general. A parte de que, ni en el departamento internacional habla nadie inglés. Aquí se da una cuenta de que este latín del siglo XXI no llega realmente a todos los recodos del planeta.
El Dr. Dong es un joven crack de la acupuntura, habla inglés, chapurrea espanol, y se mueve con agilidad de un paciente a otro mientras el grupo de estudiantes le seguimos apresurados. Me doy cuenta de que el concepto de modales en estos lugares del mundo no es el mismo que en occidente, por su forma de hablarnos y porque habla por el móvil mientras atiende a sus pacientes, o en medio de cualquier explicación. Nos observo, perseguiéndole de sala a sala, con nuestras batas de médico que nos quedan grandes (figurada y literalmente), encajando su brusquedad oriental, y no puedo evitar pensar en la serie televisiva House.
Por de pronto sólo observo, los otros llevan ya una semana pero tampoco han hecho mucho más. En principio yo tenia que hacer este curso sola y en inglés, pero por algún motivo me han metido en este grupo, que está bien, pero creo que sería mas interesante del otro modo. Veré si hablo con él. De momento me conformo con empaparme del ambiente, contrastar, escuchar, oler, intentar entender, en fin, es mucha información para empezar.
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