Acupuntura, un juego de niños
Sin duda alguna, lo que más me ha impactado de esta experiencia en el hospital, son los niños. Ellos constituyen una buena parte de la clientela y, al igual que los adultos, reciben tratamientos diarios de media hora de electro y farmacopuntura. Parece que no existe límite de edad, pues los he visto con pañales y, para estos, la técnica es la misma, así como el tamaño y grosor de las agujas: enorme. Muchos de los niños están aquí por retrasos en el crecimiento, a menudo debido a problemas durante el parto, especialmente los que vienen de zonas rurales. También se ven bastantes casos de parálisis faciales por ataques de viento (según la Medicina Tradicional China), lo cual no es de extrañar dado el clima de este país y el abuso generalizado de ventiladores y aires acondicionados. También hay casos de malformaciones físicas e incluso he visto un caso de depresión infantil...