La información publicada en este blog proviene de la literatura en medicina alternativa y complementaria, de páginas web especializadas, así como de experiencias propias en consulta. Ninguna recomendación debe tomarse como una prescripción, y se recomienda consultar con un profesional de la salud en cada caso particular.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
domingo, 26 de octubre de 2008
Acupuntura a bordo
martes, 30 de septiembre de 2008
ECONAT
domingo, 17 de agosto de 2008
Acupuntura, un juego de niños
Sin duda alguna, lo que más me ha impactado de esta experiencia en el hospital, son los niños. Ellos constituyen una buena parte de la clientela y, al igual que los adultos, reciben tratamientos diarios de media hora de electro y farmacopuntura. Parece que no existe límite de edad, pues los he visto con pañales y, para estos, la técnica es la misma, así como el tamaño y grosor de las agujas: enorme.
Muchos de los niños están aquí por retrasos en el crecimiento, a menudo debido a problemas durante el parto, especialmente los que vienen de zonas rurales. También se ven bastantes casos de parálisis faciales por ataques de viento (según la Medicina Tradicional China), lo cual no es de extrañar dado el clima de este país y el abuso generalizado de ventiladores y aires acondicionados. También hay casos de malformaciones físicas e incluso he visto un caso de depresión infantil por traumas familiares. A este ultimo lo llamamos "el pequeño Buda" debido a la postura que adopta cuando tiene las agujas puestas, y a la impasibilidad con que aguanta el tratamiento.
Algunos lloran nada más entrar en la sala, porque oyen a los otros llorar, porque ya saben a lo que vienen, o por los dos motivos. Otros tan solo lloran mientras el médico los pincha, lo cual no suele durar más de un minuto, tiempo en el cual se les clavan hasta 20 agujas. La mayoría se calman una vez tienen la electro puesta y aguantan bastante relajados la media hora de tratamiento que, por experiencia propia, es bastante molesta. Luego, cuando les inyectan los fármacos en los puntos de acupuntura, vuelven a llorar, y debe doler bastante ya que a muchos hay que sujetarlos entre dos o tres adultos para poderles aplicar la inyección.
Pero mi heroína es una niña de cinco años, la cual ha estado viniendo desde que estoy yo aquí y que aguanta estoicamente sin gesticular ni pestañear siquiera, tanto las agujas como la electro como la farmacopuntura. Es todo un ejemplo.
Es también remarcable la actitud de los acompañantes y familiares. Mientras a cualquiera de nosotros, occidentales, familiarizados o no con la acupuntura, se nos partiría el alma de ver a nuestros retoños convertidos en muñecos de vudú conectados a corrientes eléctricas por un entresijo de cables, estos padres y abuelos vietnamitas contienen sonrientes a sus niños mientras los pinchan, y luego los consuelan con palabras cariñosas al oído. Lo mismo sucede con los médicos y enfermeros, que son a la vez tiernos pero implacables a la hora de aplicar la terapia. Después de todo, obtienen muy buenos resultados, y es por su bien.
Yo guardo un par de fotos de estos pequeños valientes, para mostrar al próximo grandullón que me llore en consulta.
miércoles, 13 de agosto de 2008
En el departamento de medicina general
Ya voy por mi segunda semana en el hospital. Ahora estoy con el Dr. Hoang en el departamento de "planning" (aunque no se por que lo llaman así) y hacemos la clínica en inglés. Hoang es un vietnamita alto y corpulento (a diferencia de la mayoría de sus paisanos), que habla un inglés dudoso y lleva el escudo del Barça en la pantalla de su móvil, para mi sorpresa. Supongo que a él tambien se le hace difícil mi acento, ya que a la pregunta "¿qué punto es este, Huang?" me contesta "yes". Pero lo tengo para mí sola.
martes, 5 de agosto de 2008
"House en las misiones"

Estoy en Hanoi, capital de Vietnam. He venido a hacer un curso de acupuntura en un hospital público. Voy a estar tres semanas, llevo 2 días y, antes de que me acostumbre a esto, quiero plasmar las primeras impresiones de recién llegada.
Por suerte el Jet-lag no me ha dado muy duro ya que veíia de dos meses super estresantes en Barcelona, y de dos días de viaje sin dormir bien. Así que al llegar aguanté hasta la noche para poder dormir de un tirón. Funcionó ya que mis biorritmos se han ajustado al nuevo horario y tengo la cabeza fresca.
Lo primero que me vino a la mente cuando llegué al hospital fue una imagen de película de misioneros: un edificio en estado decadente, colas de enfermos, gritos, olor a humedad y confusión general. A parte de que, ni en el departamento internacional habla nadie inglés. Aquí se da una cuenta de que este latín del siglo XXI no llega realmente a todos los recodos del planeta.
El Dr. Dong es un joven crack de la acupuntura, habla inglés, chapurrea espanol, y se mueve con agilidad de un paciente a otro mientras el grupo de estudiantes le seguimos apresurados. Me doy cuenta de que el concepto de modales en estos lugares del mundo no es el mismo que en occidente, por su forma de hablarnos y porque habla por el móvil mientras atiende a sus pacientes, o en medio de cualquier explicación. Nos observo, perseguiéndole de sala a sala, con nuestras batas de médico que nos quedan grandes (figurada y literalmente), encajando su brusquedad oriental, y no puedo evitar pensar en la serie televisiva House.
Por de pronto sólo observo, los otros llevan ya una semana pero tampoco han hecho mucho más. En principio yo tenia que hacer este curso sola y en inglés, pero por algún motivo me han metido en este grupo, que está bien, pero creo que sería mas interesante del otro modo. Veré si hablo con él. De momento me conformo con empaparme del ambiente, contrastar, escuchar, oler, intentar entender, en fin, es mucha información para empezar.
lunes, 4 de agosto de 2008
Vietnam - envuelta en un cumpleaños
jueves, 24 de julio de 2008
Artículo de Junio para "Àrea Besós" - Mare Nostrum, Madre Nuestra
Quizás sea porque la vida en este planeta se originó en el mar, que nuestro organismo lo reconoce como una gran madre generadora de vida, nutritiva y sanadora. Este es un hecho conocido desde los días de Platón, el cual también sanó de una enfermedad gracias a una “cura marina”. Sin embargo, esta terapéutica se perdió en el tiempo hasta que fue recuperada a finales del siglo XIX por un filósofo francés, René Quintón, el cual curó de tuberculosis con este mismo tratamiento, inspirado por los textos de Platón sobre la mencionada cura. Tras la experiencia, Quintón investigó y publicó sus hallazgos sobre las propiedades terapéuticas del agua marina, otorgándole gran popularidad y divulgando su uso, llegando a ser registrado como un medicamento bebible, inyectable y de uso tópico, en el Laboratorio Nacional de Control de Medicamentos de Francia, por la época de la Segunda Guerra Mundial. Pese a ello, en 1982, por desajustes con la normativa europea, este “suero Quintón” como pasó a llamarse, quedó fuera de juego hasta 1994 en que se consiguió registrar, en forma diluida, como complemento dietético, recuperándose así su uso, y no sólo para fines dietéticos.
Efectivamente, este suero marino (en una determinada dilución, que nadie beba agua directamente del mar, o pasará mucha sed) tiene una composición muy similar al plasma sanguíneo de los mamíferos, los humanos entre ellos, aportando nutrientes y un equilibrio mineral óptimo para nuestro propio equilibrio. Por ello se usa en el tratamiento de un gran número de patologías que va desde los problemas de próstata hasta la fatiga crónica, pasando por el asma, la obesidad o la osteoporosis.
Muchos se preguntarán si, dada la polución actual de este medio (y, por desgracia, de todos los medios), es aconsejable ingerir agua de mar. La respuesta es que, como afirman los expertos, los venenos que echamos despiadadamente al mar caen por su peso al fondo, son absorbidos por el placton y las algas, los cuales son comidos por peces pequeños, que a su vez son depredados por peces más grandes como los atunes, siendo el sistema nervioso de estos últimos el depósito final del mercurio, aluminio, plomo y otras porquerías. Es decir, que los polutos no quedan flotando en el mar, sino que se los acaban tragando los peces, siendo mucho más saludable beberse un vaso de este suero que comerse un bocata de atún (a no ser que este venga de una piscifactoría controlada).
Pero los efectos saludables de esta gran madre nuestra, o mare nostrum, no sólo vienen dados por su composición química, sino también por todo lo que implica estar junto al mar: ejercicio físico mientras chapoteamos o paseamos por la playa, baños de agua fría en las piernas, lo cual promueve la circulación, respirar aire puro y cargado de iones negativos (los cuales son positivos para la salud), y baños de sol que, tomados con moderación, estimulan la producción de vitamina D en la piel y la secreción de melatonina, la hormona del buen humor.
Por lo tanto, que nadie escatime baños de mar este verano, aunque esté nublado, ni que sea al lado de Vandellós, y que no piense que su abuela está senil si alguna vez le cuenta que conoció una niña que se curó de meningitis con agua de mar de la Barceloneta.
lunes, 23 de junio de 2008
Artículo de Julio para "Area Besós" - Sensible Envoltorio
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| Image by MBatty from Pixabay |
Desde las quemaduras leves hasta el cáncer de piel, el abanico de riesgos que comporta la sobrexposición al sol es amplio, y del dominio público. Pero aunque nos haya costado poco tiempo pasar de las legendarias cremas potenciadotas del bronceado (de zanahoria, de café, todos nos acordamos, ¿verdad?) al protector solar factor 50, la cultura de playa es algo tan profundamente arraigado en nuestro subconsciente de peninsulares que nada ni nadie podrá evitar que nos revolquemos en la arena, luzcamos palmito, y chapoteemos en la orilla bajo nuestro radiante astro, como siempre, faltaría más. De modo que no nos queda otra que tomar ciertas medidas si queremos preservar la salud de nuestro sensible envoltorio, a la vez que disfrutamos de esas anheladas y bien merecidas jornadas de playa.
Nuestra más potente aliada es, sin duda, la sombrilla. Alternar ratos de sol y de sombra hace que la exposición se reduzca a la mitad, sin privarnos del gusto de lucir percha. Del mismo modo, una visera puede evitarnos una horrorosa nariz pelada, y además, ahora que se llevan las gafas sesentonas a lo Jackie Onassis, ¿por qué no rematarlas con una pamela de las de la época?
Mantenernos hidratados es otra estrategia indispensable si no queremos acabar resquebrajados por dentro y por fuera, o sea que ahora sí que debemos asegurar una ingesta de agua abundante, sobretodo si amenizamos la tarde de playa con unas cervecitas, ya que el alcohol deshidrata aún más.
La vitamina C, panacea de todos los tiempos, no puede faltar en nuestra alimentación en esta época del año, por su importante papel en la prevención de tumores y otras malignidades, debido a su potente acción antioxidante. Cabe recordar que no sólo los cítricos son portadores de esta vitamina sino también la mayoría de verduras de hoja verde, el brócoli, las patatas, los guisantes y las frutas del bosque. Pero teniendo en cuenta la débil aportación vitamínica que suponen los alimentos no-biológicos en nuestros días, debemos destacar la conveniencia, de suplementarse con comprimidos de Vitamina C, sin sobrepasar los 500mg diarios (aunque, como siempre, recomendamos la supervisión de un profesional de la salud). Paralelamente, los betacarotenos, que podemos encontrar en los alimentos de color naranja y amarillo como las zanahorias o los pimientos, ejercen una protección solar natural al estimular la producción de melanina.
Y, por supuesto, la crema. Aunque de poco sirve ponérsela cuando uno ya ha plantado la sombrilla, ya se ha dado un baño, ya se ha hecho unas fotos y, entonces, se acuerda de la crema. Lo mejor es ponérsela antes de salir de casa, y no olvidar ningún rincón (orejas, pies, etc.) para que haga su debido efecto y no quedemos a parches. Ni limitarla a los días de playa: el sol brilla lo mismo lleves el bañador puesto o el vestido de paseo. Es importante proteger el rostro y otras partes del cuerpo que quedan siempre expuestas.
Por último conviene, sin necesidad de ponerse paranoico, prestar atención a las manchas en la piel, nuevos lunares, o viejos lunares que se agrandan, hacerse una revisión de vez en cuando y curarse en salud. Para poder seguir disfrutando muchos años sanamente del gustazo de holgazanear a la orilla de nuestras envidiadas costas. Y si no, que les pregunten a los vikingos.
viernes, 23 de mayo de 2008
Artículo de Mayo para "Area Besós" FLORES PARA EL ALMA
Este “misterioso” sistema consiste en 38 elixires siendo, cada uno de ellos, un concentrado de la esencia (que no el aceite esencial empleado en aromaterapia) de una flor específica, excepto uno de los remedios, que es agua de manantial. Fue descubierto en los años 30 por un médico y homeópata, el Dr. Edward Bach, el cual se retiró de su profesión, y prácticamente del mundo. para investigar el poder curativo de las flores, con la intención de crear el conjunto de remedios florales al cual, una vez finalizado, dio su nombre, y que se utiliza para modular las emociones.
Cada flor describe una actitud negativa que debemos combatir, pero aporta las virtudes necesarias para contrarrestar estos pecadillos nuestros. En la clasificación de estas actitudes, Bach describió siete defectos básicos en los seres vivos, que no son los siete pecados capitales, sino la soberbia, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la inseguridad y la codicia. De la misma manera, describió siete cualidades imprescindibles para el proceso de sanación que son la paz, la esperanza, la alegría, la confianza, la certeza, la sabiduría y el amor. Siguiendo con su afición al número 7, distribuyó los remedios en siete grupos: para los que sienten temor, para los que están indecisos, para los que no tienen interés en las actuales circunstancias, para los que sienten soledad, para los hipersensibles, para los que están desesperados y abatidos, y para los que se preocupan excesivamente por los demás.
Al tomarse en dilución, los remedios florales ejercen en nosotros un efecto energético o vibracional más que físico, sin interactuar con otras substancias químicas como fármacos u hormonas. Esto significa que son perfectamente seguros para embarazadas, bebés, mascotas, e incluso aquellos que estén, pobrecitos, hasta las cejas de medicación. Estarían sólo contraindicados en aquellos bajo tratamiento farmacológico contra el alcoholismo, ya que el concentrado lleva como conservante una pequeña parte de alcohol que, aun siendo segura para bebés (¡tranquilas, mamás!), podría reaccionar a dicho tratamiento.
En un mundo como el nuestro, en que sólo lo científicamente palpable adquiere verdadera credibilidad, explicar el efecto vibracional de las flores, puede resultar un tanto complicado. Sin embargo, como apunta el Dr. Bach, si reparamos en cómo la música nos puede hacer cambiar las emociones y elevar nuestro espíritu sólo con la vibración de las notas, quizás podamos entender que las flores, sin necesidad ejercer un efecto físico en nosotros, pueden modificar nuestro estado anímico.
Y, todos sabemos por experiencia propia lo importante que es el ánimo para la salud física y viceversa, con lo cual, en nuestro camino hacia el equilibrio, siempre debemos tener en cuenta nuestro estado emocional. Y las Flores de Bach constituyen un sistema seguro y económico de apoyar al alma en la resolución de sus conflictos, cuando estos no son tan graves como para consultar con el psicólogo o el psiquiatra.
Después de todo, ¿a quién no le alegra un ramo de flores? Aunque sea embotellado.
miércoles, 23 de abril de 2008
Artículo de Abril para "Area Besós" ¿ABRIL, AGUAS MIL? LA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS
Si en algunos momentos del día nota que le aprietan más los anillos o zapatos, siente una ligera hinchazón en ojos, pies, tobillos, abdomen o piernas, o si ha notado que la presión de los dedos en su piel deja una marca que tarda en desaparecer, es muy posible que su organismo no esté gestionando la circulación de sus fluidos corporales de manera óptima. Sobretodo cuando nota que su orina no es tan abundante ni clara como debería, o sea, que no llueve.
Esto puede ser debido a múltiples causas entre las que se encuentran la insuficiencia cardiaca o renal, un trastorno hepático como la cirrosis, el embarazo, el síndrome premenstrual, la ingesta de fármacos, una insuficiencia venosa, alergias, quemaduras, o traumatismos, aunque a menudo los desequilibrios en la alimentación son la verdadera causa del problema. De cualquier modo, la eliminación de orina (con sus toxinas) es vital para el organismo, así que, más que buscar culpables, conviene buscar soluciones, y medidas preventivas.
Es fácil pensar, a bote pronto, en un diurético que nos solucione el problema rápidamente, sin embargo cabe mencionar que el consumo prolongado de remedios que ejerzan esta acción (tanto naturales como sintéticos) puede provocar en el cuerpo un efecto rebote haciendo que este segregue hormonas antidiuréticas para compensar la pérdida. Por lo tanto, aunque unas infusiones de cola de caballo, abedul, zarzaparrilla o vara de oro, pueden ser de gran utilidad como terapia de choque, es necesario tomar otro tipo de medidas y cambios de hábitos a largo plazo para evitar que el problema se perpetúe o agrave.
En el plano de la nutrición, no sólo es necesario evitar la sal (como todos sabemos), sino los alimentos salados como son el embutido, la pizza, las conservas y las patatas fritas, por ejemplo. El alcohol y la cafeína son también agentes en contra ya que promueven la deshidratación. A la vez, el consumo habitual de frutas y verduras frescas (con gran contenido en potasio, que contrarresta el sodio), ayudará a la evacuación regular y paulatina de líquidos, evitando que se almacenen. Y por su puesto, aunque al contrario de lo que la lógica nos pueda indicar, aumentar la ingesta de agua, para asegurar el óptimo funcionamiento de los riñones.
Por otro lado, el ejercicio dinámico y sobretodo la natación, son excelentes hábitos vitales en cuanto a la movilización de nuestras aguas estancadas. Y como tratamiento corporal, lo más indicado es el Drenaje Linfático Manual, un tipo de masaje sutil que promueve el flujo de los líquidos acumulados en los recodos de nuestro organismo (donde no deberían estar), de vuelta a la sangre, para ser filtrados por los riñones y evacuados felizmente.
Porque, en este caso, podemos provocar la lluvia. Si todo fuera tan fácil.
domingo, 23 de marzo de 2008
Artículo de Marzo para "Area Besós" OPERACIÓN BIKINI
Y aunque enfundarte el bikini de tus sueños sea una motivación perfectamente válida para deshacerse de unos perjudiciales quilos de más, debemos priorizar siempre la salud a la estética y recordar que una pérdida de peso brusca a fuerza de una dieta extrema no es para nada saludable ni, como tod@s sabemos, sostenible.
Por una parte, comer poco no lleva necesariamente a adelgazarse, ya que el cuerpo (que en algunos aspectos sigue en la época de las cavernas) puede interpretar que no hay alimento disponible en nuestro entorno y activar un mecanismo de reserva de energía en forma de grasas, inhibiendo la eliminación de las mismas. Por otro lado, las dietas de 10 días no cambian nuestra relación con la comida, ni nuestros hábitos, por lo que es muy probable que recuperemos el peso tan rápidamente como lo perdimos.
Aunque existe un gran número de corrientes dietéticas, los consejos generales para perder peso, son los de siempre: evitar grasas, alcohol y dulces, comer más verduras, y hacer algún tipo de ejercicio… de por vida. Son incluso aceptables las monodietas de piña u otro alimento una vez por semana. También existen ayudas en forma de comprimidos y jarabes tanto procedentes de la farmacia como de la herboristería, pero una vez más debemos recordar que la automedicación y autosuplementación no son aconsejables en ningún caso, y que deben ser recomendadas por un profesional de la salud. Asimismo, un buen Naturópata puede orientarnos acerca de la mejor opción dietética para nuestra naturaleza y estilo de vida. No hay soluciones absolutas que sirvan para todos, cada persona es un mundo. Y para aquell@s que lo hayan probado realmente todo sin éxito cabe recomendar una visita al médico endocrino para descartar una tiroides hipofuncionante, o un test de intolerancia alimenticia, que pueda estar provocando una retención de líquidos.
Sin embargo, no cabe duda de que la manera más sana y efectiva de encarar el control del peso es partiendo de una actitud positiva, realista y de aceptación frente a nuestro cuerpo, y de una intención comprometida de cambio de hábitos (alimenticios y de ejercicio) a largo plazo. Es decir, para cambiar el cuerpo, hay que cambiar la mente, y sólo respetándonos tal y como somos, podremos mejorarnos. Porque para estar guap@ no hay sufrir, para estar guap@ hace falta ser sensat@ y reconocer lo mucho que un@ vale. Y Bo Derek estaba demasiado flaca, de todos modos.
jueves, 10 de enero de 2008
Artículo de Enero para Area Besós ¡QUE LOS BUENOS PROPÓSITOS NO TE MATEN!
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| Imagen de congerdesign en Pixabay |
Par empezar, a pesar de que los días empiezan a ser más largos, y las tardes más soleadas, el frío todavía nos acompaña y lo va a hacer probablemente durante varias semanas, por lo que aquellos audaces dispuestos a todo (o aquellos muy arrepentidos) deben refrenar sus impulsos y evitar ayunos y dietas extremas, puesto que este tipo de depuraciones intensas suponen un gasto de energía al organismo, y éste necesita de dicha energía durante el invierno para protegerse del frío. Por ello, es mucho más aconsejable darle un lavado gentil al cuerpo, adoptar hábitos alimenticios austeros pero sostenibles, y dejar salir gradualmente el cúmulo de toxinas en que se han convertido aquellos deliciosos turrones, licores, y ciertos chorreantes platos salidos del horno.
Por otro lado, aunque es del saber común que el agua todo lo limpia y arrastra consigo la suciedad, un exceso de agua fría, sobretodo en esta estación, puede provocarnos problemas digestivos y enfriar el cuerpo hacia un resfriado. Además, aunque el agua es indispensable para el buen funcionamiento del riñón, en un cuerpo encharcado por la retención de líquidos, forzar la ingesta de agua fría puede ser contraproducente. Es preferible, a la vez que bebemos cierta cantidad de agua a temperatura ambiente, confortarnos con tisanas, que no sólo aportan agua y calor, sino también las propiedades de las plantas que van dentro. Entre las hierbas medicinales más comúnmente usadas para procesos depurativos encontramos el Diente de León, que apoya al hígado y al riñón y nos aporta potasio, la Cola de Caballo, diurético por excelencia y también ahorrador de potasio, el Cardo Mariano, el Boldo y la Alcalchofera, por mencionar algunas.
Además de cambiar el cava por las infusiones, también nos conviene (y probablemente nos apetece) darle un descanso a nuestro distendido estómago y alimentarnos de productos menos grasos, con más fibra y que nos ayuden también a depurar. Nuestras grandes aliadas en la cocina siempre han sido y serán las frutas y hortalizas, ya que aportan agua, fibra, y un sinfín de vitaminas y minerales. Aquellos que vean este grupo de alimentos como una tortura culinaria deberían echar mano a la imaginación y aventurarse a probar cosas nuevas. Efectivamente, comer verdura no significa necesariamente aburrirse ante un plato de judía verde con patatas. Los espárragos trigueros con champiñones, ajo y perejil a la plancha hacen un plato de lo más suculento, digno de un menú de casa rural de tres estrellas, así como las alcachofas al horno (con poco aceite), los calçots (cuidado con la salsa rumescu), o la escalibada, y todos estos son alimentos con alto poder depurativo (diurético y/o laxante), cuando no se comen fritos. Por no hablar de la piña, que como desayuno o tentempié nos endulza naturalmente, y nos facilita la digestión. Aquellos para quienes la mera mención de nuestros amigos los verdes produce náuseas, siempre pueden recurrir a las curas con arroz integral hervido (otro potente aliado), bastante más aburrido, pero más parecido a una paella.
Por último, pero no menos importante, es inevitable hablar del ejercicio físico. El ser humano se nutre de agua, comida y aire, y aunque éste último todavía está disponible de forma más o menos respirable en la biosfera, y lo inhalamos automáticamente, sólo nos beneficiamos óptimamente de él cuando hacemos ejercicio, ya que se expanden nuestros pulmones. Además, con el ejercicio se queman grasas, por supuesto, no os creáis las teorías que corren por ahí diciendo lo contrario. Por ello, vale la pena aprovechar la determinación propia de Enero, y apuntarse (y además ir) al gimnasio. O coger la bici. O estrenar la Wii que nos han traído los reyes. O lanzarse con la batuca. Lo que sea, pero el ejercicio es esencial para hacer limpio. Ahora bien, con calma; a un cuerpo no acostumbrado al ejercicio le puede dar un buen arrechuche después de una sesión desmesurada de spining, y quitársele las ganas para siempre de acercarse a ningún sitio donde haya que calzar bambas. Sobretodo en invierno que, como hemos dicho, el cuerpo se recoge y necesita la energía para mantenerse caliente, a pesar de los aires acondicionados. Así pues, este es un momento idóneo para empezar a coger el hábito, o consolidarlo, de ejercitarse regularmente, e irlo incrementando para llegar al verano a “tutiplén”.
Sólo queda recordar que un buen naturópata puede aconsejarnos sobre la mejor manera de llevar a cabo una cura de desintoxicación personalizada, y que consumir diuréticos, laxantes y pastillas adelgazantes indiscriminadamente, así como someterse a dietas rápidas y estandarizadas no es muy aconsejable, aunque se trate siempre de productos y alimentos naturales, ya que lo natural no es necesariamente inocuo, sobretodo si no se usa correctamente.
Pero los consejos arriba mencionados pueden ayudarnos a fomentar un nuevo YO para el nuevo año, más limpio, más sano, más fuerte y con mejor aspecto... al menos hasta las próximas Navidades. Ánimo, que tenemos 12 meses para conseguirlo.















