domingo, 28 de marzo de 2021

Ajo negro, del condimento al suplemento



A pesar de su dudoso aspecto, el ajo negro es un interesante alimento de textura blanda y delicioso sabor dulzón, que no nos deja una acre huella en el aliento el resto de la jornada, y que supera en propiedades a su versión convencional.


Como bien sabéis, el ajo (Allium sativum L.) es una planta que produce un bulbo de reputadas propiedades antimicrobianas, antioxidantes, anticancerígenas, inmunoestimulante y de acción prebióticas. Es rico en zinc, magnesio, yodo, selenio y cobre, por lo que es un clásico en la cocina de diferentes culturas desde tiempos remotos, así como suplemento alimenticio en nuestros días.

Sin embargo, en estos últimos tiempos nuestros chefs más innovadores, como nuestras tiendas de dietética, nos proponen una inusitada variación de ajo: el ajo negro. Este suscita el interés de los sibaritas por su agradable sabor y suave textura (puede ser untado), como de los adeptos a los complementos alimenticios por su mayor capacidad antioxidante, si lo comparamos con su versión común.

Al contrario de lo que podríamos pensar, no se trata de una variedad o especie distinta a la habitual, sino de una fermentación sin aditivos, sólo a base de humedad y calor durante un cierto período de tiempo. De hecho, según un estudio, es a los 13 días de envejecimiento concretamente que se consigue el mejor contenido en polifenoles y una mayor capacidad antioxidante. Los azúcares y aminoácidos naturalmente presentes en el ajo producen, gracias a la fermentación, una substancia llamada melanoidina, responsable del color oscuro que adquiere este alimento.

La fermentación reduce o casi elimina su olor característico y su sabor picante, además de aumentar su biodisponibilidad. Es más digestivo, y se le atribuyen mayores propiedades preventivas de ciertos tipos de cáncer que el ajo blanco, gracias a su alto contenido en s-alicisteína. Sus adeptos aseguran que, además, reduce la fatiga, mejora el sueño, protege el hígado y alivia el estreñimiento. Podría igualmente prevenir trombos y reducir el colesterol en sangre. Algunos lo consideran, incluso, como una ayuda en el tratamiento de la diabetes.

Como cualquier planta, no está exento de contraindicaciones. De modo que debe evitarse durante el embarazo pues, según algunas fuentes, puede inducir el aborto. En la misma línea, puede igualmente provocar alteraciones en el período menstrual si se consume en altas cantidades. La precaución en estos casos, pues, es necesaria.

Al tratarse de un ingrediente de moda, el ajo negro no es barato, particularmente si lo compráis, como yo, orgánico. Existen recetas para producirlo en casa aunque, en mi opinión, naturófilos, difícilmente contaremos en un hogar con los instrumentos para medir la humedad y temperatura del alimento y asegurar que estas sean constantes. Pero si os decidís a hacerlo, os agradeceré me dejéis un comentario sobre los resultados del experimento. Quizás dentro de poco integre, como el kéfir o el kombucha, el recetario de alimentos fermentados de posible realización casera.

Fuentes:

  • https://www.ajo-negro.net/
  • https://www.doctissimo.fr/
  • http://blackgarlic.com/
  • http://www.blackgarlichasarrived.com/
  • https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=135043

Foto: Image by ch1310 from Pixabay

jueves, 18 de marzo de 2021

Terapias naturales para animales, de Marie-France Muller

 













Cualquiera que, como yo, tenga la dicha de compartir su vida con una mascota, quiere lo mejor para esta, pues forma parte de la familia. Sin embargo, podemos recelar de las terapias naturales para nuestros bichos, por miedo a hacerles daño. He aquí un libro que nos aporta información fiable sobre suplementos y terapéuticas aplicables a animales.


Que los animales también pueden beneficiarse de la acupuntura u otros sistemas de sanación complementarios o alternativos es de dominio público. Los que me seguís, recordaréis quizás un artículo que dediqué a las flores de Bach para la incontinencia canina, después de un episodio con mi anterior perra Chloé (la cual brilla en el cielo desde hace un par de años).

En estos días que disfruto de la compañía de otra peluda tan maravillosa como su antecesora, no es de extrañar que me saltase a los ojos esta obra dedicada a las terapias naturales en animales. En ella, la autora nos habla de la arcilla, el cloruro de magnesio (nigari), las plantas y otros suplementos que, francamente, no me hubiese nunca planteado utilizar en mi mascota.

Consacra un capítulo a la reflexoterapia y, como empecinada reflexóloga que soy, me llaman la atención, por supuesto, las cartografías podal y facial que propone para los animales, así que me dispongo rápidamente a practicar en las patitas de mi pequeña bola de pelo (que os presento en la foto). Ella se muestra encantada aunque, debo decir que los Bulldog Franceses son grandes adeptos a las carantoñas, por lo que no se hacen de rogar frente a un masaje.

Respecto a la autora, este no es su único volumen. Marie-France Muller cuenta de hecho con una considerable hemeroteca de títulos sobre terapias naturales, (pequeñas obras sobre temas concretos como los usos de la arcilla), así como sobre el bienestar psico-emocional. Por lo que relata, es una naturópata de terreno con un don particular para los animales, lo cual le confiere, a mis ojos, una legítima credibilidad. Sin duda se trata de una mujer sabia que conjuga su saber académico, pues es naturópata y doctora en psicología, como su experiencia personal, encontrando un eficaz equilibrio entre lo empírico y lo científico.

Ignoro si este libro está traducido a otros idiomas, lo cual valdría la pena, pues considero que es una guía sencilla y fiable, fácil de leer y amena. Después de todo, nuestros peludos son naturófilos innatos, y merecen cuidados naturales que aseguren su bienestar.

Médecines douces pour animaux. Mieux les soigner et les aimer. MULLER Marie-France. Editions Juvence 2018. ISBN: 978-2-88953-113-4