jueves, 28 de junio de 2018

Mocktails, cocktails saludables para veladas sin alcohol












No todo el mundo consume alcohol, e incluso aquellos que lo hacen, prefieren, en ocasiones, evitarlo. Sin embargo, las veladas veraniegas al agua mineral o a la soda, resultan poco apetecibles. He aquí algunas ideas de combinados aptos para todos, con ingredientes interesantes como la kombucha, la maca o el aloe vera, para dar opciones sanas y estimulantes a nuestros invitados. 


Del inglés "mock", que significa burla, el término "mocktail" define la bebida que emula un cocktail pero que está exenta de alcohol. Los mocktails son más y más populares, pues ya sea por abstinencia, embarazo, o simplemente para evitar una desagradable resaca al día siguiente, son muchas las personas que eligen no embriagarse, incluso en la más salvaje de las fiestas. En general, contienen los mismos ingredientes que los cocktails clásicos, con excepción del licor, que es remplazado por una substancia de sabor fuerte, como el jengibre, para darle chispa. Yo os propongo unas recetas de mocktails con un plus: ingredientes como el zumo de aloe vera, la kombucha, o la maca, para que podáis ofrecer en vuestras veladas bebidas no sólo no dañinas y aptas para todos, sino además, beneficiosas para la salud. 

Margarita al Aloe Vera

Ingredientes: 3cs de sirope de ágave 2cs de sirope de limón 2cs de zumo de lima 1cs de zumo de jengibre 100ml de zumo de aloe vera 200ml de gasesosa 10 gotas de extracto de flor de naranjo Hielo Sal y pimienta cayena en polvo par decorar el reborde de la copa Mezclar en una batidora los ingredientes y servir en las copas decoradas con la sal y la pimienta. El Aloe Vera es una planta grasa (y no un cactus) que se utiliza por sus propiedades medicinales desde hace 5000 años. La pulpa o gel tiene propiedades emolientes y lucha contra la sequedad, pues es hidratante además de cicatrizante, regeneradora y detoxificante, favoreciendo también el tránsito intestinal.
 
Mojito a la Kombucha
 

Ingredientes: 4cs de azúcar moreno de caña 6cs de zumo de lima 200ml de gaseosa 100ml de kombucha Menta fresca Hielo Mezclar el azúcar con la menta en un mortero y meter en el fondo del vaso. Mezclar el zumo de lima con la kombucha y el hielo en una batidora y servir en el vaso. Rellenar con la gaseosa. La kombucha es una bebida obtenida a partir de un cultivo de bacterias y de levaduras. Es reputada por su acción benéfica en los problemas de digestión, para la detoxificación y por su potencial energetizante. Cuando no está pasteurizada ni contiene conservantes, esta bebida guarda todas sus propiedades. 

Piña Colada a la Maca

Ingredientes: 1cs de azúcar de caña 150ml de leche de coco 300ml de zumo de piña 1 piña troceada 2 cs de maca en polvo Hielo Mezclar todos los ingredientes en la batidora, servir y decorar el vaso con un pedazo de piña. También conocida como el "ginseng peruano", la Maca es una raíz autóctona del altiplano andino de reconocida acción afrodisíaca, aunque también se utiliza para combatir la fatiga, pues contiene una importante cantidad de hierro. Se considera un adaptógeno, como el ginseng, y puede llegar a combatir la depresión. 

Estas son recetas probadas por una servidora, y si las realizáis, como yo, con buen humor, os garantizo el éxito.




Fotos: 
  • Jack Baghel: https://www.pexels.com
  • Anna Orench

miércoles, 13 de junio de 2018

Flores de Bach y Nutrición XXIV: Pine, pecados golosos












La culpa es un sentimiento muy arraigado y nutrido en nuestra cultura, y en el plano alimenticio esta ancestral emoción tiene de qué darse un verdadero atracón. Actitudes muy auto-destructivas pueden derivarse de ello, pero el perdón que nos aporta Pine puede ayudarnos a expiar nuestros pecados gastronómicos, que tan avergonzados nos deja en ocasiones.


Existe una relación intrínseca entre la comida y la culpa, pues cuando intentamos cambiar de hábitos alimenticios, y caemos en una transgresión dietética, el sentimiento de arrepentimiento es habitual y puede conllevar desde una simple regañina interna, hasta comportamientos bulímicos, en el peor de los casos.

Es el caso de los tipos Pine, individuos muy exigentes con ellos mismos y raramente contentos con sus logros, lo cual, en el plano nutricional, puede llevarlos a alargar un ayuno más de lo conveniente, a bajar demasiado de peso, o a privarse de descubrir alimentos nuevos, por si acaso. Su intransigencia e idealismo les hace perder la objetividad y el contacto con la realidad, y los lleva al masoquismo (pues la culpa pide castigo) amargándoles la vida y sumergiéndoles en una frustración perpetua. Así, un desliz en la cena, en forma de azucarado postre, puede ponerles en estricta penitencia durante dos semanas, sin que ello vaya a hacerles sentir mejor. 

El Pino albar como remedio floral nos enseña la aceptación de la realidad y sus limitaciones, y transforma el sentimiento de culpa en compasión y tolerancia hacia uno mismo. Se aprende de los errores y de las debilidades, pues es necesario comprender porqué el cuerpo nos pide un determinado alimento en un momento preciso, para poder adaptar la alimentación y revisar las emociones que se encuentran, sin duda, detrás de ciertos apetitos. Al fin y al cabo, siempre he pensado que la culpa engorda, pues produce estrés, lo cual nos hace segregar adrenalina, que interfiere con la digestión, creando malabsorción con sus consecuentes gases e hinchazón abdominal. 

Por lo que si debemos cometer una infracción en la mesa, es mucho más sano hacerlo con toda la alegría del mundo para, al menos, disfrutar de la felicidad que ese pequeño delito pueda aportarnos. Solo hay que beber mucha agua al día siguiente, con un poco de Pine, por si acaso. 


Foto: BOOM 💥 Photography: https://www.pexels.com