Puesto que el rostro es el espejo del alema, los ojos son las ventanas por las que asoma la verdadera belleza, que es interna. Por ello, debemos proporciar al marco de estos órganos nuestro mayor cuidado y mimo, de manera que su aspecto contribuya a resaltar la luz interior.
Efectivamente, el estado de la piel y tejidos que rodean los ojos son claves en el aspecto general del rostro, y especialmente susceptibles al desgaste diario y al paso del tiempo. Además, al ser un elemento clave en la expresión, los ojos reciben, por norma general, una gran carga de maquillaje y color que a menudo contribuye a su problemática.
Los principales desequilibrios que encontramos en esta zona del rostro incluyen inflamación de los párpados, pesadez, deshidratación, bolsas y, por supuesto, líneas de expresión. Mejorar sus tejidos, promoviendo la circulación y aportando nutrición a los mismo, es imprescindible pues, si queremos mejorar el aspecto de la mirada.
Estratégia profesional de cuidado de los ojos y sus alrededores
Limpieza
Este es el paso primero y fundamental en cualquier tratamiento de belleza, pero cuando se trata de los ojos, cobra relevante importancia. Esto es debido al uso de sombras, lápices, eye-linersy máscaras, los cuales están generalmente compuestos de substancias sintéticas o minerales que resecan, irritan o, en el mejor de los casos, ocluyen los poros de la piel. Por ello, es muy importante realizar una limpieza profunda pero a la vez suave en esta delicada zona del rostro.
Sabemos que cualquier producto a base de alcohol puede crear una reacción no sólo en el globo ocular, sino en tejidos subyacentes, por lo que debemos evitar este tipo de soluciones. A la vez, precisamos de texturas que deslicen bien por la piel, para no tener que friccionar con el disco desmaquillador, arriesgándonos a una irritación.
Los aceites vegetales son nuestra mejor opción en cuanto a desmaquillar los ojos atañe, en particular el aceite de germen de trigo Con un altísimo porcentaje en Vitamina E, este aceite, que a menudo se usa como portador de aceites esenciales, no sólo aporta su potente acción anti-oxidante y regeneradora de líneas de expresión, sino que retira máscara resistente al agua sin necesidad de una fricción agresiva. Cuando usamos este aceite vegetal, la limpieza cobra una nueva dimensión, constituyendo no sólo un paso previo a nuestro tratamiento, sino parte del tratamiento en sí.
Exfoliación
Acostumbramos a evitar la zona de los ojos a la hora de exfoliar olvidando que la parte superior de los párpados, así como la zona de las ojeras, también precisan deshacerse de sus células muerta. Por lo tanto, una exfoliación suave en el conorno de los ojos, sin acercarnos al globo ocular, puede contribuir a la oxigenación de estos tejidos, promoviendo así su regeneración. Sales marinas finas y un aceite vegetal pueden ser la combinación perfecta para ello.
Tonificación
De nuevo, por temor a irritar los ojos, a menudo omitimos este paso cuando tratamos esta zona. Sin embargo, una tonificación on un producto exento de alcohol dará la tonicidad y frescor que los párpados y tejidos vecinos necesitan. Es el caso de los hidrolatos, producteos de la destilación de los aceites esenciales, en que el agua evaporada se condensa y se convierte en líquido de nuevo, conteniendo essencia aromática, pero no alcohol.
Masaje
Es cierto que un masaje suave y dulce en la zona ocular puede tener un profundo efecto relajante en quien lo recibe, modulando la expresión y ejerciendo un efecto "flash" de belleza. Pero a la hora de estimular los tejidos para su regeneración, precisamos combinar estos pasos sedantes con manipulaciones específicas estimulantes como son los pellizcos o los tecleteos, siempre en un ritmo e intensidad moderados para no romper con la harmonía del masaje.
Estimulación
Más allá del masaje, podemos también recurrir a la sabiduría de culturas milenarias como la Medicina Tradicional China, que nos otorga una peculiar herramienta de belleza. Se trata del martillo de 7 puntas, usado por los orientales para estimular puntos de acupuntura. Este pequeño instrumento, compuesto por un mango flexible que permite el rebote, y pr un cabezal desmontable (pudiendo cambiarse después de varios usos), puede ser aplicado al contorno de los ojos, cubiertos éstos de un oshibori o discos desmaquillantes húmedos, ejerciendo ligeros y cortos martilleos y así promover el riego sanguíneo además de la circulación del Qi en esta zon, con los consecuentes beneficios que ello aporta en cuanto a regeneración y tonificación.
Drenaje
Una vez tenemos la energía y los líquidos circulando, estambién conveniente facilitar su evacuación. Para ello, nada mejor que el drenaje linfático. Además, bolsas, ojeras e inflamación de los párpados se beneficiarán particularmente de esta técnica, dejando los ojos descansados y fluyendo.
Tratamiento
Las mascarillas plásticas de alginatos nos dan la oportunidad de tratar esta parte del rostro que generalmente queda exenta, cuando aplicamos una mascarilla en un facial. Si, además, la combinamos con unos aceites esenciales (3 goas máximo) de Incienso, Mirra, Palmarosa, Rosa Búlgara o Palo de Rosa, supondrá un aporte nutritivo y terapéutico de primer orden.
Protección
Para terminar, no debemos olvidar una crema específica para el contorno de ojos, que proteja e hidrate esta área durante el día, así como un extracto regenerador o sérum que la nutra por la noche, recordando a nuestra clienta la necesidad de un cuidado diario y continuado, además del cuidado profesional.
Y por supuesto, cuidar la alimentación, la hidratación y la oxigenación de nuestro organismo, así como nuestro estado de ánimo, pues la salud y el equilibrio emocional son responsables, en último término, de nuestra belleza, y su mejor o peor estado determinará sin duda la intensidad del brillo de nuestra mirada.
Foto: Shiny Diamond: https://www.pexels.com